Independiente tuvo un partido bastante complicado en Uruguay. Montevideo City lo ganaba desde el final de la primera parte. Siempre se le hizo cuesta arriba; tanto así que se quedó con 10 jugadores por expulsión de Paccini, pero obtuvo un penal en los últimos minutos, empató con gol de Herrera y continúa puntero e invicto.
Noche de copa en Montevideo. Con un local que empezaba decidido a cambiar la historia y con pronósticos con mucho ataque, llevó a Independiente a defenderse al principio en su área. Sin poder mantener el control de la pelota, Independiente se defendió y, en la única que tuvo el balón, generó un ataque y Herrera, solo frente al arco, remató y la pelota dio en el palo.
El local manejaba el juego pero el equipo argentino tuvo la más clara. En los minutos posteriores, el encuentro se mantuvo con la misma sintonía, con más intenciones del conjunto local. El Rojo no aceleraba una vez recuperada la pelota. Sin embargo, daba la sensación de que, cuando Independiente se decidiera a atacar, lastimaría.
Partido chato, con Independiente buscando alguna contra y Montevideo City Torque con un 75% de posesión pero sin peligro.
Recién a los 42 minutos, llegó una torpeza por parte de Ostachuk. El defensor se llevó puesto a Del Prete, que estaba de espaldas, dentro del área y le cometió penal. El mismo delantero que juega en el conjunto uruguayo, transformó ese penal en gol. La colocó al ángulo izquierdo y puso el 1 a 0 a favor del local.
El complemento fue la contracara del inicio del partido. Independiente salió a buscar el empate. Lo que debía hacer. Pero comenzó a aparecer un nuevo problema: la imprecisión y el conjunto local empezó a dominar el partido. Más aún, a los 9 minutos del complemento, cuando Pacchini se fue expulsado por una patada en la mitad de cancha.
A los 15 minutos, fue todo plena polémica. El árbitro se comió una roja inexplicable que no le sacó al futbolista uruguayo Rak, tras una patada evidente a Martínez. Pero no solo eso, a raíz de esa situación, Silvio Romero -que estaba en el banco- fue expulsado por tantas quejas y faltas de respeto. Totalmente innecesario. No se sabe si fue tan brusca la protesta del capitán para que salga él, que ni entró a jugar, y no el jugador rival, que golpeó muy fuerte a Velazco.
Llegando a los 35 minutos, el encuentro entró en un terreno de incertidumbre, influenciado por el árbitro. Con mucha tensión y desprolijidad, Independiente no encontró un camino llano para lograr la épica del empate. Allí, siguió yendo por la heroica y la obtuvo, más por desesperación e impericia del local que por mérito propio.
Llegando a los 45 minutos del complemento, Arizmendi se llevó puesto a Domingo Blanco tras una pared con Velasco y le cometió un penal de otro partido. El mismo Jonathan Herrera remató fuerte al medio, lo transformó en gol y empató el encuentro por 1 a 1.
Así terminó un partido que tuvo de todo. Expulsiones, errores arbitrales, goles, de todo. Entretenido y preocupante por el nivel que mostró el plantel. Hay demasiado para trabajar.
Por la quinta fecha del Grupo B, Independiente recibirá a Bahía, el próximo martes 18 de mayo desde las 19:15 horas, en el Libertadores de América. Sigue siendo puntero con ocho puntos y dejó pasar puntos que puede derivar en que Independiente se complique en la punta si se sigue desconcentrando.
Lo cierto es que el Rojo consiguió un punto una vez más vital, pero le quedan muchas cosas por mejorar tomando en cuenta la actitud del equipo.
