San Pablo y Palmeiras empataron 1 a 1 en el Morumbí, por la ida de los Cuartos de Final de la Copa Libertadores. Luan y Patrick De Paula marcaron los goles.
Palmeiras. O el extraño caso del equipo saca enormes resultados, casi sin patear al arco y generalmente sin jugar bien. Hoy, por la ida en el Morumbí, un tiro libre de De Paula se le coló a Volpi y fue el empate, cuando parecía que San Pablo encaminaba la serie y ganaba 1 a 0.
Porque los de Abel Ferreira tienen un plantel largo y de jerarquía, que arriesga poco pero es terriblemente efectivo. No ataca demasiado, pero casi todos sus ataques terminan en gol. Porque Rony y Breno le sacan jugo a las piedras y son de los atacantes más peligrosos del continente; incluso aunque hoy no tuvieron un gran partido.
Crespo, por su parte, no tiene tanto, con pocos refuerzos, muchos pibes, un andar irregular y una crisis económica a cuestas que le trae problemas y frenos al incorporar.
El primer tiempo fue de puro estudio. Traducción: no se patearon al arco. San Pablo salió a manejar más la pelota pero nunca aceleró, mientras que Palmeiras esperaba para salir de contra buscando espacios. Espacios que no aparecieron por los pocos riesgos que tomo el local. Así, todo se fue al entretiempo 0-0 y sin emociones.
En la segunda parte, el local salió a jugar más adelante y comenzó a complicar al vigente campeón continental.
Tanto que el arquero Weverton tuvo dos tapadas sensacionales en la misma jugada ante Sara, pero no pudo con la tercera de Luan, que puso el 1 a 0 que justificaba ese rato de superioridad del local. Y podría haber aumentado, pero el mismo Weverton volvió a responder.
Sin embargo y a 15 del final, un tiro libre de De Paula confundió a Volpi y el remate se metió rasante, pegado al segundo palo, para darle el empate a la visita, en prácticamente su primera incursión ofensiva, y un gol de visitante que puede ser vital en la serie.
El gol desmoralizó a los de Crespo, que vieron como se les escapaba un partido que casi nunca estuvo en riesgo.
Durante ese rato final, ninguno arriesgó demasiado y se protegieron, entendiendo que un error podría ser fatal y que todavía faltan 90 minutos en cancha del Verdao.
Así, todo terminó 1-1, con un mejor sabor para Palmeiras, que anotó un gol con bonus y salió mejor parado.
Complicación para los de Crespo, que deberán ir a buscar el partido de visitante. A pocos kilómetros de su estadio, es cierto, pero ante el Campeón actual, con menos plantel que su rival y con el peligro constante que genera un equipo que hace goles casi sin querer.
Sin embargo, en 90 minutos cualquier cosa puede pasar.
