El «Cholo» renunció luego de la caída ante Instituto en el Kempes. «Me duele en el alma, pero no pude ayudar al equipo», expresó en conferencia de prensa.
Pablo Guiñazú anunció su salida como entrenador interino de Talleres tras la derrota 2-1 ante Instituto en el clásico cordobés, disputado en el estadio Mario Alberto Kempes. El «Cholo», ídolo del club, asumió el cargo de manera provisional tras la salida de Alexander Medina, pero no logró revertir el mal momento del equipo.
En conferencia de prensa, Guiñazú fue directo y emocional: «Me duele en el alma, pero no pude ayudar al equipo». Su ciclo al frente del plantel fue breve, con resultados adversos que incluyeron la eliminación de la Copa de la Liga y una imagen futbolística que no convenció.
La caída frente a Instituto, que además significó la clasificación del rival de toda la vida, fue el detonante final. Talleres no supo sostener la ventaja inicial y terminó superado por un rival que mostró más decisión y carácter. La derrota dejó al club sin chances de avanzar y sin entrenador.
Con la salida de Guiñazú, la dirigencia albiazul deberá acelerar la búsqueda de un nuevo conductor para el equipo. El desafío será grande: levantar el ánimo del plantel, volver a ser competitivos y recuperar la identidad que el club mostró en mejores tiempos.