Luego de la victoria ante Sarmiento y del adiós en cancha junto a todo el plantel, Eduardo Domínguez tomó la palabra en conferencia de prensa y oficializó su despedida de Estudiantes de La Plata. Tras tres años y cinco títulos, el entrenador continuará su carrera en Atlético Mineiro.
“Me fue difícil tomar la decisión, porque, como siempre dije, yo me siento feliz acá, estoy bien. Pero tuve que poner en la balanza personal seguir impulsando lo que es mi carrera”, comenzó el Barba, visiblemente movilizado.
“Gracias a la institución que me ha entendido, que ha valorado el trabajo a través de todo este tiempo. No es que no puso reparos, buscaron la manera de que siga comandando el equipo. Pero yo siento que, como tuve todo ese motor para iniciar mi camino acá, hoy siento que nos tenemos que soltar la mano”, agregó.
Identificación, títulos y gratitud
Al repasar su ciclo, Domínguez puso el foco en el vínculo con los hinchas: “Ni en los mejores de mis sueños pensé que la gente iba a sentirse identificada con la cantidad de equipos que pudimos presentar. Muchas veces lo hemos hecho de buena manera, muchas veces nos ha costado. Pero el agradecido soy yo para con todos los hinchas, que hacen a la institución tan grande”.
También hubo agradecimientos dirigenciales y un reconocimiento especial a su ladero.
“A Martín (Gorostegui) y a Sebastián (Verón) que son los dos procesos de presidentes que tuve acá, que me empujaron a mejorar, a ser mejor profesional. Me hicieron elevar las exigencias de los grupos que tuvimos. Yo soy muy agradecido a ellos dos”, expresó en referencia a Martín Gorostegui y Juan Sebastián Verón.
Sobre su mano derecha, fue contundente:
“Con Marcos (Angeleri) soy… fue casi incondicional conmigo. En los buenos momentos me contuvo. En los malos me agarró y me hizo pisar firme. Y cuando hay veces que uno piensa que de este lado no necesita confianza, él era el motor que alimentaba mi confianza. No tengo palabras de agradecimiento para con él”, señaló sobre Marcos Angeleri.
Los referentes y lo que viene
El entrenador también recordó a los pilares de sus equipos: “A todos los jugadores que han pasado por toda mi etapa. Grandísimos jugadores como Fede Fernández, como Enzo Pérez, Pablo Piatti, Mariano Andújar, Mauro Boselli. Hoy sigo disfrutando a José Sosa, a Guido, al Ruso. Ellos fueron estandartes de los diferentes ciclos que hemos compartido”.
En cuanto al futuro inmediato del Pincha, dejó un mensaje de confianza:
“Siento que hay un grupo de jugadores que va a dar lo mejor y que tiene un objetivo claro. Y el objetivo claro no es del entrenador, es del grupo, de la institución. Al que le toque estar, lo va a hacer de la mejor manera porque hay un grupo de jugadores que quieren seguir ganando después de ganar. Estoy completamente agradecido a todos”.
Sobre el cierre, dejó abierta la puerta a un regreso: “Será un hasta luego, como se dice. O no se sabe. O no lo sabemos. Verdaderamente no lo sabemos. Uno cuando llega al Club, te abraza, te atrapa. Es difícil soltarte. Y hoy nos tenemos que despedir y agradecer a todos”.
Y concluyó, emocionado: “No sé cómo cerrar esta pequeña despedida. Pero de nuevo, jamás en todos los sueños que tuve como entrenador, me imaginé un escenario como tal. Que la gente me haya respetado como me respeta. Que me tenga el cariño que me tienen. Soy muy pero muy agradecido. Muchas, pero muchas gracias Estudiantes. Muchas gracias a todos”.