El club rossonero descartó que la dolencia sufrida el lunes por su delantero estrella estuviera vinculada con el tendón de Aquiles.
Zlatan Ibrahimovic encendió las alarmas a partir de una lesión sufrida durante en la vuelta de Milán a los entrenamientos. Pese a que durante algunas horas se rumoreó que podía ser un daño en el tendón de Aquiles, que podía hacer peligrar su carrera, todo parece haber quedado en un susto.
El club rossonero publicó un comunicado en el que informa que el delantero sueco padece una dolencia en el sóleo de su pierna derecha. El sóleo es el músculo más profundo del gemelo que está unido al tendón de Aquiles, el cual en el caso del ex MLS se encuentra intacto.
El sóleo es el responsable de realizar el impulso para iniciar la marcha. Una rotura de fibras de sóleo se produce por elongar el músculo más allá de su capacidad de estiramiento.
Milán también comunicó que al experimentado atacante se le realizarán nuevas pruebas en 10 días para ver el alcance de la lesión. La del sóleo es una molestia de la que el deportista parece recuperado, puede entrenar, pero el riesgo de recaída es elevado. Por eso, el tiempo de recuperación puede ir desde las tres semanas a más de un mes.