El histórico relator falleció a los 78 años y dejó una huella imborrable en el periodismo deportivo. Fue la voz de la Selección argentina en cuatro Mundiales y uno de los conductores más recordados de Fútbol de Primera.
El periodismo deportivo argentino está de luto. Este lunes falleció a los 78 años Marcelo Araujo, uno de los relatores más influyentes y reconocidos de la televisión argentina. Su muerte se produjo durante la madrugada mientras permanecía internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
Dueño de un estilo inconfundible, Araujo marcó a varias generaciones de televidentes con sus relatos entre fines del siglo XX y comienzos del XXI. Su voz quedó asociada a algunos de los momentos más recordados del fútbol argentino y mundial, consolidándose como una de las figuras más importantes del periodismo deportivo.
Durante muchos años fue la voz principal del programa Fútbol de Primera, ciclo que condujo junto a Enrique Macaya Márquez durante casi 15 años y que se convirtió en un clásico de la televisión argentina para repasar cada jornada del campeonato local.
Además, relató a la Selección argentina en varias Copas del Mundo: Copa Mundial de la FIFA Italia 1990, Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, Copa Mundial de la FIFA Francia 1998 y Copa Mundial de la FIFA Corea-Japón 2002. En el torneo disputado en Estados Unidos tuvo el privilegio de narrar el último gol de Diego Maradona en los Mundiales, cuando el capitán argentino marcó frente a Grecia.
Tras un tiempo alejado del relato, Araujo regresó a la televisión entre 2009 y 2013 como una de las voces principales de Fútbol para Todos, el ciclo que transmitía el fútbol argentino de manera abierta.
Su estilo fue disruptivo, descontracturado y cargado de personalidad. Con frases que quedaron grabadas en la memoria colectiva, como “Shut up, Macaya”, “Medero, si lo hacés me voy” o su recordada presentación de los Superclásicos, logró construir una identidad única a la hora de relatar.
También popularizó apodos que terminaron instalándose en el mundo del fútbol, como “El Burrito” para Ariel Ortega o “El Torero” para Juan Román Riquelme.
Con su impronta y su particular manera de contar los partidos, Marcelo Araujo dejó una marca profunda en la historia de las transmisiones deportivas en Argentina. Su legado quedará para siempre en la memoria de quienes crecieron escuchando su voz relatar los momentos más apasionantes del fútbol.