El Consejo de Conmebol, reunido en Lima antes de la definición entre Palmeiras y Flamengo, oficializó que la capital uruguaya albergará nuevamente la cita máxima. Será la despedida del Centenario en su formato actual antes de iniciar las obras de cara al Mundial 2030.
El fútbol sudamericano ya conoce el próximo destino de su noche más esperada. En la reunión celebrada este viernes en Lima, en la previa de la final de la Copa Libertadores 2025 entre Palmeiras y Flamengo, el Consejo de Conmebol definió y anunció oficialmente que Montevideo será la sede de la final de la Copa Libertadores 2026.
Será un regreso a casa. El Estadio Centenario, símbolo máximo de la historia futbolera de la región, volverá a recibir el partido decisivo del certamen más prestigioso del continente. No será una experiencia inédita: ya en 2021, el legendario estadio había sido escenario de la final en la que Palmeiras superó 2-1 a Flamengo, en una jornada que compartió protagonismo con la definición de la Sudamericana, también disputada en la capital uruguaya.
Pero esta final tendrá un condimento especial. Será la despedida del Estadio Centenario en su formato actual. Tras el encuentro decisivo de noviembre de 2026, comenzarán las obras de remodelación previstas rumbo al Mundial 2030, del que Uruguay será una de las sedes históricas en la conmemoración del centenario del primer campeonato del mundo.
La elección de Montevideo ratifica la importancia simbólica y deportiva del Centenario, un escenario que combina tradición, historia y mística. Y en 2026, antes de transformarse para recibir una nueva cita planetaria, tendrá el privilegio de albergar una vez más la noche más grande de Sudamérica.