El conjunto mexicano cerró la fase de grupos con una contundente victoria 4-0 en Los Ángeles y, gracias a la diferencia de gol, eliminó al equipo de Demichelis.
Monterrey no dejó dudas en el cierre del Grupo E del Mundial de Clubes. En el emblemático Rose Bowl de Los Ángeles, aplastó 4-0 a Urawa Red Diamonds y selló su clasificación a los octavos de final, dejando sin chances a River Plate, que quedó eliminado pese a tener un partido pendiente ante Inter.
Los Rayados salieron decididos a hacer su parte: necesitaban ganar y esperar que el cruce entre Inter y River no terminara en empate. Y cumplieron con creces. La apertura del marcador llegó a través de Nelson Deossa, quien rompió el cero con un potente remate que superó la floja respuesta del arquero japonés.
A partir de ahí, el conjunto de Fernando Ortiz aprovechó el envión: Germán Berterame amplió rápidamente la ventaja, y antes del descanso, Jesús “Tecatito” Corona anotó el tercero, dejando el partido prácticamente sentenciado en apenas 45 minutos.
En el complemento, Monterrey no aflojó el ritmo y redondeó la goleada para cerrar su participación con una imagen dominante y la esperanza de seguir avanzando en el torneo. Urawa, por su parte, ya estaba eliminado y volvió a mostrarse vulnerable en defensa.
Con este resultado, River quedó obligado a ganar su encuentro ante Inter para no quedar fuera, pero la diferencia de gol obtenida por los mexicanos complica seriamente sus chances.