Atlético Mineiro derrotó por 3 a 0 a River en Brasil y accedió a las Semifinales de la Copa Libertadores. Matías Zaracho (en dos oportunidades) y Hulk marcaron los goles para el local.
Se terminó la ilusión de River en Copa y, también, la de todos los equipos argentinos en competiciones continentales.
En un Mineirao con mucha gente (recordando lo lindo que es el futbol con público), el local fue demasiado para un Millonario que quiso ser prolijo en la primera parte, pero se fue deshilachando conforme pasaba el tiempo.
Como casi siempre, sorprendió Gallardo con el once inicial. Línea de 5 con Maidana adentro, con Álvarez-Romero-Suárez arriba y sin De La Cruz (tocado físicamente).
El Galo, con Savarino en reemplazo del suspendido Nacho Fernández, único cambio con respecto al equipo que jugó en el Monumental.
Les costó el primer tiempo a los de Gallardo, y encima recibieron dos cachetazos en dos momentos claves: en su mejor momento y cuando modificó el esquema sobre la marcha.
Mineiro es un equipo complejo. Bravo para defender y muy peligroso cuando ataca. Antes que River pudiera hacer pie en el campo, ya le había generado 3 situaciones de riesgo: dos desactivó Armani (disparos de Hulk y Zaracho) y un cabezazo de Vargas que se fue apenas pegado al palo.
Con el correr de los minutos, el Millonario se fue haciendo amigo con la pelota y comenzó a crecer, empujando a Mineiro contra su arco. Pudo abrir el marcador con un remate de Suárez que pedía gol, pero Éverson tapó el 0-1.
Sin embargo, en el momento en el que mejor estaba, Hulk dejó desairado a Maidana y tiró un gran centro para que Zaracho, con una fantástica tijera, pusiera el 1-0 y empinarle aún más a River una serie que le costó en todo momento. Tuvo el empate casi en la siguiente jugada Álvarez, pero Éverson volvió a negar el grito.
En desventaja, Gallardo quiso meter mano en el equipo: afuera Maidana, adentro Paradela para tener 3 volantes y algo mas la pelota. Pero, otra vez, el Mineiro lo volvió a golpear.
Casi en la jugada siguiente al cambio, Allan habilitó a Hulk, solo por el centro de la defensa, para que el ex-Chelsea definiera con una sutileza por encima de Armani para el 2-0 y comenzar a sepultar las ilusiones de un River que se fue desdibujando con el correr de los minutos.
Algún remate de Romero o Suárez fue lo único que pudo hacer la visita, ante un equipo que cuando se cierra, es muy complicado generarle situaciones.
La segunda parte casi que estuvo de mas. Más aún cuando, a la salida de un córner, Savarino metió desde el fondo una pelota que parecía perdida y Zaracho apareció solo de 9 para poner el 3-0, que sentenciaba la serie.
Había querido despertar al equipo Gallardo con los ingresos de De La Cruz, Vigo, Girotti y Carrascal, pero no hubo caso. Lo que quedó de partido no lo fue. Hubo momentos de lucimiento para el local y algún momento de rebeldía para River, pero el resultado ya era inapelable. Del partido y de la serie.
Los de Gallardo se van eliminados de la Copa en Cuartos, siendo superados por un Mineiro que, cuando ataca, llega por todos lados. Si bien hay méritos de los brasileños, a este River se lo nota desgastado y dio muchas ventajas a lo largo de toda la serie. De mitad de cancha para atrás puede estar firme, pero de mitad para adelante no ha podido reemplazar a los que se fueron; los que estaban, bajaron mucho su nivel, y a los que llegaron todavía les falta un considerable golpe de horno para estar a la altura.
Sin River, ya no quedan más equipos argentinos en competiciones internacionales. Parte por deficiencias propias del juego, otra parte (para nada despreciable) por el mal armado de los calendarios del futbol argentino. Mientras otras ligas seguían en competencia, aquí nada. También impacta el poderío económico de los clubes de Brasil y nuestro constante empobrecimiento, que hará cada vez mas difícil pelear contra equipos millonarios. Pero hasta el próximo año no se podrá comprobar.
