Tras una extensa audiencia, el Olympique de Lyon recibió el aval judicial para mantenerse en la Ligue 1. La nueva dirigencia y los grupos inversores fueron clave para revertir la sanción económica que ponía en jaque su permanencia.
Golpe de escena en el fútbol francés. El Olympique de Lyon no jugará en la segunda división la próxima temporada. Así lo resolvió el Tribunal de Apelaciones de la DNGG (Dirección Nacional de Gestión y Control), que dejó sin efecto la sanción impuesta previamente por la DNCG, órgano que regula la situación financiera de los clubes en Francia.
La entidad había penalizado a Lyon con el descenso administrativo por irregularidades financieras, entre ellas, restricciones en la utilización de fondos para salarios y transferencias. Sin embargo, tras una audiencia que se extendió por más de dos horas y media, el club logró revertir la medida.

Desde la institución celebraron el fallo y destacaron el trabajo conjunto de la presidenta Michèle Kang, el director general Michael Gerlinger y Mark Affolter, en representación del fondo ARES, para garantizar el cumplimiento de los compromisos económicos. Además, se valoró la salida del cuestionado empresario John Textor como una señal de renovación y compromiso.
Con esta resolución, el histórico club francés, siete veces campeón de la Ligue 1, evita un duro golpe institucional y deportivo, y podrá planificar con mayor tranquilidad su participación en la próxima temporada de la máxima categoría del fútbol galo.