En la continuidad de la fecha en el Cilindro, Racing igualó sin goles ante Boca en un partido en el que los arqueros fueron claves y terminó con polémica.
Una fiesta se vivió de entrada en Avellaneda, un espectacular recibimiento para Racing, que sentía este partido como una final, y en el primer tiempo lo jugó como tal: fue ampliamente dominador de las acciones de juego convirtiendo a Rossi en la gran figura del PT.
Pero la historia fue muy distinta en el segundo tiempo. Aunque de entrada parecía que Rossi volvería a tener mucho trabajo, poco a poco Boca empezó a equilibrar el medio campo con Varela y Medina (ingresando en el complemento) y siendo más peligroso con Vázquez (ingresó por Benedetto) y en esos instantes finales fue cuando la figura de Gabriel Arias (quien hoy volvía al arco de Racing) mantuvo el cero en su arco.
En el cierre del partido la polémica se instaló en Avellaneda. Una mano dentro del área de Jonathan Gómez que Rapallini fue a ver al VAR y no la sancionó como penal.
Otro partido agridulce de Racing, que por momentos es un equipo muy dominador pero cae su rendimiento en los segundos tiempos y hace que termine sufriendo.

