Independiente superó a Talleres con un tanto en el último minuto de Benavides. Abrió la cuenta Silvio Romero de penal y había empatado Retegui en el segundo tiempo.
Talleres llegaba golpeado después de la final de la Copa contra Boca y no pudo cerrar el año con una victoria. El partido no pudo comenzar de mejor manera que de lo que lo hizo. A los 3 minutos de juego, luego de un remate de Alan Soñora y una mano de Rafael Pérez, dentro del área. Penal para el Rojo y el mismo lo transformó en gol, Silvio Romero. 1 a 0 para Independiente en una noche lluviosa, pero que arrancó muy bien.
Los minutos posteriores fueron de repartida de posesión. Ambos equipos fueron imprecisos y erráticos a la hora de conectar juego colectivo. La inestabilidad en su máxima expresión. Tanto Independiente como Talleres fueron irregulares y no mantuvieron la estabilidad en las conexiones.
El partido se tornó chato y se peleaba en la mitad de cancha. Las aproximaciones o situaciones de peligro, no fueron demasiadas y el terreno de incertidumbre, en el desarrollo del encuentro, se transformaba en el protagonista del acto. Así fueron los primeros 45 minutos.
El complemento siguió el hilo del último tramo del primer tiempo. Se repartían la pelota. Talleres con patadas fuera de lugar e Independiente tratando de aprovechar alguna contra. Sin embargo, el local se acercaba cada vez más y allí estaba el uruguayo Sebastián Sosa, para responder en tres situaciones claras para Talleres.
Llegada la media hora, la sintonía del juego no variaba en absoluto. Un encuentro muy friccionado y cortado. Un desarrollo feo y chato. Partido triste. Pero cuando parecía que todo terminaba en el 1 a 0, llegó la igualdad del conjunto cordobés. A los 40 minutos, Mateo Retegui apareció en el segundo palo para estampar el empate. Baldazo de agua fría para Independiente.
Sin embargo, en la última jugada del partido Carlos Benavidez remató cruzado y convirtió el segundo para Independiente. 2 a 1, para desahogar un poco. Así culminó un torneo para el olvido. Un semestre que termina siendo negativo, si se refiere a lo meramente futbolístico. Será un fin de ciclo para muchos. Habrá que cambiar