En una de las llaves más interesantes de los octavos de la Champions League , Liverpool golpeó primero ante Inter después de vencerlo por 2-0 en San Siro con goles de Roberto Firmino y Mohamed Salah .
El conjunto rojo se llevó un triunfo muy valioso pensando en el partido de vuelta, pese a que no lo mereció del todo. ¿La diferencia? El poderío de los delanteros de Liverpool, que aparecieron en el momento justo.
El conjunto de Simone Inzaghi hizo las cosas bien en los primeros 75 minutos. Dominó la pelota y nunca dejó que Liverpool lo agarrara mal parado a la contra. Mohamed Salah, figura de los Reds, no gravitó hasta el cierre.
Sin embargo, ni Lautaro Martínez ni Edin Dzeko pudieron quedar cara a cara con el arquero. El Nerazzurro armó bien las jugadas, pero no supo dar bien el último pase. La más clara llegó desde los pies de Hakan Çalhanoğlu, en el primer tiempo, cuando mandó un remate al travesaño.
El inicio del complemento fue el mejor momento de Inter, con el chileno Arturo Vidal muy participativo y el croata Ivan Perisic comiéndole la espalda a Alexander-Arnold sin resistencia.
Pero el dueño de casa nunca probó las manos de Alisson, y en el cierre del partido, Liverpool se lo hizo pagar. Primero, Firmino marcó de cabeza tras un tiro de esquina de Robertson, y luego Salah anotó el segundo con un disparo que deó parado a Handanovic.
Un triunfo más que valioso para los Reds, que ahora esperan la vuelta en Anfield con una ventaja importante, aunque ya no exista el famoso gol de visitante.