El equipo de Jurgen Klopp se mantuvo en lo más alto del Grupo E luego del 1-1 contra los de Ancelotti en Anfield.
No hubo revancha para Liverpool después de la derrota por 2-0 en la apertura del Grupo E de esta Champions League, pero el equipo de Jurgen Klopp al menos logró un 1-1 ante Napoli en Anfield, que lo acercó a la clasificación a los octavos de final y lo confirmó como líder tras la quinta jornada.
El equipo de Carlo Ancelotti se plantó con autoridad desde el comienzo y de la mano de Dries Mertens consiguió la apertura del marcador. A los 21 minutos, aprovechando una caída de Virgil Van Dijk en la mitad de la cancha, el belga recibió un pase largo y definió con un remate cruzado.
Klopp buscó soluciones en el banco, apostó por Wijnaldum en el medio y también mandó a la cancha a Oxlade-Chamberlain. El defensor del título fue inclinando la cancha hacia el arco visitante aunque no tuvo claridad en sus acciones ofensivas.
El premio llegó a los 65 minutos gracias al central Dejan Lovren, que tras un córner le ganó en el salto a Mertens y con un potente cabezazo quebró la resistencia de Meret, desatando el festejo de los simpatizantes de los Reds por el empate.
El 10 de diciembre, por la última jornada de la fase de grupos, ambos tratarán de adueñarse del pasaje a los octavos: Liverpool visitará a Salzburgo y Napoli recibirá a Genk. Los austríacos mantienen sus chances con el 4-1 en Bélgica.