Los Reds derrotaron por 2-0 a Leipzig en el partido de vuelta de los octavos de final y continúan su camino en la UEFA Champions League.
Después de estar fuera de toda pelea por la punta de la liga inglesa, Liverpool volvió a sonreír en Budapest con la victoria por 2-0 frente a Leipzig que lo deposita con más tranquilidad en los cuartos de final de la UEFA Champions League después del 4-0 global.
Los alemanes salieron a buscar el resultado desde el principio sabiéndose necesitados de marcar al menos dos tantos. Las oportunidades no le faltaron, pero Alisson dijo presente cada vez que la visita pisaba el área y mantuvo el arco en cero.
Sin embargo, en el segundo tiempo cambiaron las cosas. Los de Merseyside consiguieron un mayor dominio y lograron anotar en los minutos finales, además, por duplicado: primero fue Mohamed Salah a los 70 minutos con un remate cruzado de zurda tras la asistencia de Diogo Jota que cerró una gran jugada colectiva que inició con el propio egipcio detrás de mitad de cancha.
Luego, apenas tres minutos más tarde, Sadio Mané aumentó la diferencia tras empujar el balón con la parte externa de su pie derecha después de un centro de Origi en una jugada que los de Klopp sacaron rápido desde el lateral derecho.
De esta manera, Liverpool encuentra en la Champions un objetivo que se convierte en el primordial después de prácticamente ver sus opciones totalmente nulas en la tabla de posiciones de la Premier League que lidera ampliamente Manchester City.