Red Bull Lepizig derrotó por 2 a 1 al Atlético de Madrid y accedió a Semifinales de Champions League.
Dani Olmo y Tyler Adams marcaron para los alemanes, mientras que Joao Félix había puesto el empate transitorio.
Y otra vez, la Champions le es esquiva al Atlético y al Cholo Simeone. Alguna vez fue Sergio Ramos, otra fueron penales. Esta vez, cerca del final, un rebote descolocó a Oblak y lo volvió a dejar sin nada. Sin embargo, ya había jugado como para quedarse afuera.
Enfrente tuvo un rival que, con una gran tarea defensiva, neutralizó los pocos intentos de los españoles y manejó bien la pelota, pero no tuvo claridad en los últimos metros y casi ni generó peligro, sacando los goles.
El primer tiempo fue de puro análisis. Estáticos ambos equipos, con el Leipzig manejando la pelota pero sin profundidad y el Aleti esperando encontrar algún espacio.
La más clara fue para los de Simeone, tras una buena jugada entre Carrasco y Lodi, que el arquero Gulasci envió al córner.
Recién comenzada la segunda etapa, Olmo de cabeza puso el 1-0 tras una enorme jugada colectiva de los alemanes, con toques por todos lados.
En desventaja, a los 20 el Cholo mandó a Joao Félix a la cancha y ahí el Aleti cambió. De la mano del portugués jugó más adelante, con mas circulación. Más futbol.
Así llegó al empate. Buena pared entre Félix y Morata, penal y gol del portugués.
Sin embargo, tras el empate volvió a refugiarse demasiado atrás ante un equipo alemán que sintió el golpe, estaba dubitativo y si lo hubiera ido a buscar, la historia hubiera sido otra.
Lo cierto es que ninguno de los dos arriesgó demasiado tras el 1-1, pero cuando algo te es esquivo, va a inventar cualquier excusa para escaparse. O tal vez la suerte premió al que más ganas tuvo de ganarlo.
A los 88, un remate de Adams (tras otra buena combinación colectiva) se desvió en Josema Giménez y descolocó a Oblak, para poner el 2-1.
Sin tiempo, el Aleti fue con centros a intentar la heroica pero no le salió, y con justicia. El Red Bull fue mucho más, aun sin jugar del todo bien.
Otra vez, el Atlético se quedó en las puertas de una Champions que lo podría haber tenido en otras instancias pero no se animó, fue demasiado amarrete y lo terminó pagando ante un club de solo 11 años de historia, que fue más valiente y el azar le dio una buena al final.
Redactor: Leonardo Barrera

