Argentina derrotó a Panamá por 2 a 0, en un amistoso disputado en el Monumental. Thiago Almada y Lionel Messi (de tiro libre) marcaron los goles de un partido, que fue una excusa para los festejos por el título mundial.
Y la fiesta fue completa. En una noche repleta de emociones, Argentina le ganó a Panamá 2 a 0 y festejó con su gente el título conseguido en Qatar.
Con shows de varios grupos musicales en la previa y en el post, con coronación y entrega de Copas del Mundo para todos los jugadores, el partido quedó casi en un segundo plano.
En él, Argentina salió a la cancha con los mismos once que salieron en Lusail aquél 18 de diciembre. Enfrente, un tímido conjunto panameño, claramente solo un partenaire en la fiesta.
Porque Argentina tuvo la pelota casi en exclusividad. Tanto que Dibu Martínez, Otamendi y Romero prácticamente no tuvieron trabajo.
Así, el partido transcurrió con la sensación de que el gol estaba al caer. Messi intentó varias veces de tiro libre pero chocó ante los palos o el arquero panameño.
Con desbordes por los dos costados, la Selección llegaba y cascoteaba a una Panamá que se replegaba y aguantaba como podía. Sin embargo, el primer tiempo terminó 0 a 0.
En la segunda parte, adentro Licha Martínez y Almada para darle algo mas de profundidad al ataque. El encuentro siguió la misma tónica, con Argentina tocando y Panamá resistiendo.
Recién a los 35 minutos del segundo tiempo llegó la apertura del marcador.
Otro tiro libre fantástico de Messi pegó en el ángulo, el rebote le quedó a Paredes pero falló y Almada empujó la pelota a la red sin oposición.
Aunque la fiesta no era completa. No fue hasta los 43 minutos, cuando otro tiro libre completaría el guión.
Messi la colgó del ángulo, marcó su gol número 800 como profesional, cerró el marcador, el partido y abrió la fiesta.
Fue final del partido pero no de la noche. Ceremonia mediante, todos los jugadores recibieron una réplica de la Copa junto a sus familias. De allí en adelante, fue todo celebración y reconocimentos para jugadores y cuerpo técnico, todos visiblemente emocionados.
La noche y el partido terminó, pero los festejos durarán. ¿Cuánto? Nadie lo sabe con certeza. Mínimamente, hasta el próximo Mundial y bien merecido lo tienen.