El “Verde” logró el ascenso tras vencer por penales a Sportivo Barracas y coronó una temporada marcada por la regularidad y la resiliencia.
Ituzaingó escribió una página dorada en su historia al conseguir el ascenso a la Primera B Metropolitana, luego de imponerse 5-3 en los penales ante Sportivo Barracas. En los 90 minutos, el equipo del Oeste cayó 1-0, resultado que dejó la serie igualada 1-1 tras el triunfo conseguido en la ida, pero volvió a demostrar su fortaleza emocional en la definición desde los doce pasos.
El penal decisivo, convertido por Nigro, desató la locura en el estadio Carlos Sacaan, donde jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron el regreso del “Verde” a la tercera categoría del fútbol argentino.
La campaña de Ituzaingó fue tan sólida como meritoria: terminó primero en la Zona A con 49 puntos, producto de 14 victorias, siete empates y solo tres derrotas. Sin embargo, aquella regularidad no había alcanzado para obtener el ascenso directo, ya que perdió la final ante Camioneros por un global de 4-3, un golpe que obligó al plantel a reinventarse para afrontar el Reducido.
En esa instancia, el equipo dirigido por Matías De Cicco superó a Deportivo Español (3-2 en el global) y, en la final por el segundo ascenso, mostró temple y oficio para resistir la presión de Sportivo Barracas y definir desde los doce pasos con absoluta eficacia.
Tras dos años de espera, Ituzaingó vuelve a la Primera B Metropolitana con un envión anímico enorme y la sensación de haber hecho justicia deportiva. El ascenso premia a un grupo que nunca dejó de creer, que se levantó después de cada golpe y que mostró personalidad en los momentos más difíciles.
El 2026 lo encontrará nuevamente entre los equipos de la tercera categoría, decidido a seguir haciendo historia.