Instituto derrotó a Boca por 3 a 2 por la 8va fecha del torneo en la Bombonera. Joaquín Varela, Adrián Martínez y Santiago Rodríguez marcaron para la Gloria, mientras que Martin Payero y Miguel Merentiel descontaron para el xeneize.
En un partido vibrante y que mantuvo la tensión hasta el último minuto, Instituto jugó un partidazo, metió un triunfazo y se llevó los tres puntos de la Bombonera ante un Boca apático, sin respuestas y que solo tuvo un arrebato de ánimo en el final, con Merentiel como gran abanderado.
En una semana convulsionada tras la derrota ante Banfield y la internación de Ibarra, el xeneize salió con 3 cambios a la cancha, menos de los que se intuían. Afuera Advíncula, Varela y Oscar Romero, adentro Weigandt, Equi Fernández y Payero.
Pero ni todos los cambios pudieron frenar el comienzo furioso del visitante, que a los 20 minutos ganaba 2 a 0. Instituto salió bien arriba, a presionar a un Boca inconexo, que erraba pases sencillos y que su rival aprovechaba.
Así, tras una jugada preparada tras un tiro libre, Graciani metió la pelota al medio de cabeza, dio en el travesaño y le quedó solo frente al arco al uruguayo Varela, que puso el 1-0 ante la floja marca de la defensa xeneize.
Minutos después, tras una presión de los delanteros, varios rebotes y una defensa que no logro rechazar, entre Martínez y Rodríguez inventaron una pared entrando al área y el ex-Atlanta puso el 2-0.
El desconcierto local era total. Líneas muy separadas, con Benedetto y Langoni demasiado separados del resto, con un Villa errático, un mediocampo que no agarraba la pelota y una defensa que le costaba salir jugando y quedaba increíblemente mal parada casi siempre.
Con la ventaja, Instituto se fue replegando contra Carranza pero sin peligro para el arquero.
Boca solo tuvo una definición de Benedetto tras un centro de Payero que fue gol, pero anulado por offside del ex-Banfield.
Con un ambiente tenso que se sentía en el aire, en la última del primer tiempo, Payero se inventó un golazo de tiro libre, para cerrar la etapa a un gol y darle esperanzas al xeneize de empatarlo rápido.
Sin embargo, a los 30 segundos del segundo tiempo, la visita volvió a golpear a un Boca que había salido sin cambios. Otra vez, una buena jugada entre los dos delanteros terminó en enganche y puntazo al primer palo de Rodríguez, que vulneró la floja respuesta de Chiquito Romero y puso el 3 a 1.
Boca sintió el golpe y quedó a merced de la Gloria, que tuvo varias contras para ponerse 4-1, pero chocó ante Romero y ante alguna mala decisión en los metros finales, ante un rival que deambulaba en la cancha sin rumbo ni ideas.
Ibarra movió el banco e hizo ruido. Salieron Benedetto, Villa y Pol, los 3 silbados por gran parte del estadio, mostrando su descontento. De los ingresos, el más destacado fue Merentiel, que con ganas y empuje, terminó siendo el mejor.
Primero tuvo un mano a mano con Carranza, pero al arquero se quedó con la pelota; después, en una serie de rebotes, encontró la pelota perdida y puso el 3-2, a falta de 5 minutos.
A un gol, Boca fue a buscar el empate, con empuje y a los centros ante un Instituto que se aferraba a la ventaja como podía.
Con Carranza a los revolcones, llego la polémica. Merentiel y el arquero fueron a disputar una pelota en el final, Baliño no cobró nada, pero el VAR llamó por un toque al uruguayo. El contacto existió, pero Baliño no lo consideró penal.
Esa fue la última e Instituto se quedó con una victoria en la Bombonera que no lograba desde 1986. Fue muy superior en casi 80 minutos del encuentro y podría haberlo liquidado antes, pero dejó a Boca vivo y tuvo que resistir hasta el final.
Otro desconcertante partido del xeneize. Jugó gran parte del encuentro muy mal, podría haber perdido por más diferencia pero un par de arrebatos individuales lo pusieron en partido y casi le dan el empate. El análisis no debería cambiar demasiado. Boca no tiene orden ni juego, empezó a perder la solidez defensiva que mostró el semestre pasado y desaprovecha a Langoni encasillándolo contra la banda. Demasiadas fallas para un equipo que tiene tanto.

