Independiente Rivadavia de Mendoza se metió en la gran final de la Copa Argentina tras vencer a River Plate en la tanda de penales, luego de igualar 0-0 durante los 90 minutos en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.
El equipo mendocino, dirigido por Martín Cicotello, se mostró sólido y aprovechó mejor las condiciones adversas de un partido marcado por la intensa lluvia, para dejar en el camino al conjunto de Marcelo Gallardo y conseguir una clasificación histórica.
Durante la primera parte, ambos equipos contaron con ocasiones claras para abrir el marcador. La “Lepra” se apoyó en la velocidad de Sebastián Villa y en las proyecciones de Mauricio Cardillo por el sector derecho. En River, Maximiliano Salas fue de lo más activo, aunque la mala noticia llegó con la lesión de Sebastián Driussi, quien recién regresaba tras una larga recuperación y debió ser reemplazado por Facundo Colidio. En defensa, Lucas Martínez Quarta fue uno de los más firmes para controlar los ataques rivales.
El encuentro se vio interrumpido por una fuerte tormenta que azotó Córdoba durante el primer tiempo, obligando a detener el juego por unos quince minutos. Tras el trabajo del personal de la organización para acondicionar el campo, el partido se reanudó con el terreno pesado y lleno de charcos, lo que complicó el desarrollo del juego.
En el complemento, Gallardo apostó por el ingreso de Miguel Borja para darle mayor peso ofensivo, pero el colombiano no logró gravitar. El mal estado del campo afectó el traslado del balón y favoreció a un Independiente Rivadavia más práctico, que se mostró cómodo en el caos y aprovechó los errores de River.
El “Millonario” buscó reaccionar, pero su juego se volvió impreciso y previsible. Desde las tribunas, los hinchas intentaron empujar al equipo con el clásico “Movete, River, movete”, aunque la igualdad sin goles llevó inevitablemente la definición a los doce pasos.
En la tanda, la “Lepra mendocina” fue más efectiva y se llevó el pasaje a la final, dejando a River nuevamente sin la posibilidad de disputar un título que le es esquivo: el conjunto de Núñez acumula ya seis años sin llegar a una final de Copa Argentina.
Con esta victoria histórica, Independiente Rivadavia avanzó a la final, donde se medirá ante Argentinos Juniors, en busca de su primer título nacional y la gloria máxima.