El Rojo cayó 3-2 ante Independiente Rivadavia y dejó pasar la chance de alcanzar a Estudiantes en la cima de la Zona A. Ávalos y Abaldo marcaron para el equipo de Avellaneda, pero un doblete de Sartori sentenció el triunfo local.
Independiente perdió 3-2 ante Independiente Rivadavia en Mendoza y dejó escapar la oportunidad de alcanzar a Estudiantes de La Plata en lo más alto de la Zona A del Torneo Apertura.
El equipo de Avellaneda comenzó mejor, con dominio territorial y presión alta, aunque sin peso en el área. Sin embargo, a los 17 minutos del primer tiempo, una rápida salida por izquierda permitió que Sebastián Villa enviara un centro preciso que encontró a Alejo Osella sin marca para el 1-0 del local.
A partir de allí, el desarrollo se emparejó y el conjunto dirigido por Gustavo Quinteros mostró un nivel irregular. Tras el descanso, el DT modificó nombres y esquema y la reacción fue inmediata: Gabriel Ávalos igualó con una volea precisa y, minutos después, Matías Abaldo completó la remontada para el 2-1.
Pero el Rojo no logró ampliar la diferencia y dejó el partido abierto. Una mala resolución ofensiva derivó en una contra letal que terminó con el empate de Fabrizio Sartori, quien luego volvería a aparecer para sellar el 3-2 definitivo tras otro envío al área.
El equipo mendocino, conducido por Alfredo Berti, ajustó mejor las piezas, ganó confianza y explotó cada desajuste rival. El resultado pudo haber sido más amplio, pero el travesaño y Rodrigo Rey evitaron una diferencia mayor.
Independiente dejó una imagen ambivalente: mostró capacidad de reacción, pero volvió a pagar caro sus desatenciones defensivas y resignó una chance inmejorable de subirse a la cima.