Independiente derrotó a Racing por 2 a 0 en el Cilindro, por la fecha 7 de la Copa de la Liga. Alexis Canelo y Brian Martínez (de penal) marcaron los goles del partido.
El Independiente de Tevez jugó un partidazo, superó con creces a su rival, se quedó con el clásico de Avellaneda y dejó al Racing de Gago al borde del nocaut.
El gol de Canelo casi al inicio fue una piña de la cual el local nunca se pudo recuperar, quedó inmerso en un mar de dudas y nunca pudo meterse de lleno en el partido y el segundo gol, lógico con el desarrollo, líquido a Racing, que terminó el encuentro entre silbidos, cuestionamientos a jugadores, comisión directiva y especialmente contra Gago.
El Rojo golpeó casi de entrada, tras un mal pase y una pérdida de Colombo, Martínez desbordó y le dio el pase a Canelo que, solo ante Arias, tocó y puso el 1 a 0 a los 3 minutos.
El gol en contra sacó del encuentro a Racing, que tenía mucho la pelota pero sin poder generar peligro, repitiéndose en toques intrascendentes alrededor del área de Rey, que no tuvo mayores complicaciones durante el transcurso de esa primera etapa.
Independiente se refugió atrás, cerrándole los caminos y no dejándole espacios a su rival, y hasta tuvo el segundo en la última jugada del primer tiempo, en una contra que Martínez definió con imprecisión.
En la segunda parte, Gago movió el banco: afuera Piovi y Quintero, adentro Maxi Romero y Almendra, aunque nada cambió demasiado.
Mucha tenencia y pases al pie, poco peligro. Si Rey se tuvo que estirar para sacar al córner un buen cabezazo de Sigali. Sin embargo, quedaba muy mal parado en el fondo y cada contraataque del Rojo daba sensación de gol. Así lo tuvo otra vez Martínez, pero su remate se estrelló en el travesaño.
Los ingresos Hauche y Gómez no le aportaban demasiado al local, que veía como se le escapaban los minutos sin poder llegar ante Rey.
Y no era lo único que se escapaba. Porque en otra contra que encontró mal parado al fondo local, Giménez quiso aguantar y rematar al arco, pero Colombo se tiró y frenó la pelota con la mano.
Vía VAR, Mastrángelo cobró penal y Chaco Martínez, la gran figura del encuentro, lo cambió por gol.
El 0-2 terminó de encender el hervidero que fue la cancha contra todos. Jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, con un Gago que se fue envuelto en silbidos y reprobación.
Gran victoria de Independiente, que golpeó de entrada, nunca sufrió y liquidó el partido cerca del final para empezar a alejarse definitivamente de la lucha por la permanencia y concentrarse en luchar por un ingreso a la próxima fase de esta Copa.
Durísimo golpe al ciclo Gago. En un semestre al que (si bien viene puntero en su zona) todavía no le puede encontrar la vuelta al equipo, el DT deberá resistir la tormenta más grande que atravesó, con casi todo el estadio pidiéndole su salida. Eso si es que aún tiene fuerzas.

