Una vez más, sentado en la mesa de los mejores del continente. Independiente del Valle derrotó 2-0 a São Paulo en el Mario Alberto Kempes y se coronó campeón de la Copa CONMEBOL Sudamericana. Una muestra de actitud.
El Negriazul empezó con todo, sin ánimos de quedarse atrás en ningún tipo de aspecto. De hecho, golpeó rápidamente con el gol de Lautaro Díaz, quien siguió de racha con un buen remate cruzado después de la asistencia filtrada entre líneas de Lorenzo Faravelli a los 13 minutos de juego.
Lejos de estar satisfecho con eso, el conjunto ecuatoriano fue por más y estuvo cerca de marcar el segundo con un remate de derecha por parte de Junior Sornoza, quien se encontró con un roce del arquero brasileño y con el palo.
El Tricolor Paulista poco a poco fue creciendo en el encuentro, producto de una relajación de los Rayados. Sin embargo, los brasileños no causaron demasiado peligro en el área del oponente.
Pero esto último cambió para la segunda mitad, cuando São Paulo salió enchufado y tuvo varias oportunidades para descontar, pero la defensa de los de Sangolquí no fue quebrada.
Y los goles que no se hacen en un arco se hacen en el otro. En un contraataque letal, un pelotazo largo terminó con Lautaro Díaz dentro del área tocando al medio para la llegada en solitario de Faravelli, quien con un mini salto le pegó de primeras para dejar al arquero rival parado.
En la recta final, el apuro se adueñó del equipo dirigido por Rogerio Céni, que a pesar de ir lanzado al ataque en todo momento no encontró la forma de vencer la humanidad de un activo Wellington Ramírez bajo los tres palos.
De esta manera, Independiente del Valle consiguió su segundo título continental y por tanto su segunda Copa CONMEBOL Sudamericana, sacando boleto directo a la Recopa Sudamericana que disputará con el ganador de la Libertadores que saldrá entre Flamengo y Athlético Paranaense.