A pocos kilómetros de Santa Cruz, el Rojo se impuso en Bolivia por 3-1 en el debut de la Copa CONMEBOL Sudamericana.
Independiente estaba obligado, por historia y jerarquía, a ganar en Bolivia en su debut en la Copa CONMEBOL Sudamericana. Y más allá de la imagen de los minutos finales, con Guabirá lanzado en busca del descuento, prácticamente no sufrió para imponerse 3-1 y comenzar con todo en el certamen que supo ganar en 2010 y 2017.
Tardó apenas 7 minutos en conseguir la ventaja, con la primera aparición de Jonathan Herrera, en su estreno como titular en el Rojo, sacando un remate a la carrera que dejó sin reacción al arquero rival. Con el control del marcador y la pelota, Alan Velasco comenzó a lucirse y esquivar rivales como si fueran conos. Y mereció tener su gol en el remate que dio en el palo y que Herrera aprovechó para recoger el rebote y mandarlo a la red.
Ya en la segunda mitad, nuevamente el 9 tomó la pelota suelta en el área, luego de un cabezazo fallido de Roa, para el 3-0. Pudo ser aún mayor la goleada, pero no estuvo efectivo y sobre el final permitió el descuento de Pascua, en el primer remate directo al arco de Sosa, a los 89 minutos.
Triunfo sin discusión de un Independiente que se dio el lujo de terminar con 10 futbolistas surgidos de las juveniles y la satisfacción a la distancia de Julio Falcioni, listo para volver al ruedo