Tigre y Huracán empataron 1 a 1 en Victoria, por la 18va fecha del torneo. Franco Cristaldo (de penal) y Mateo Retegui marcaron los goles, mientras que Facundo Colidio fue expulsado.
Huracán perdió una chance de oro: no pudo contra Tigre, jugando con un hombre más por casi media hora y no aprovechó la chance de ser puntero, al menos hasta que jueguen Atlético y Gimnasia.
El Globo se puso en ventaja y manejaba el partido, pero Tigre se encontró con un golazo para empatar y torcer el rumbo del partido. Sin embargo, la expulsión de Colidio lo hizo retroceder demasiado en el campo ante un Huracán que fue a buscar la victoria pero chocó ante Roffo y ante su propia falta de ideas.
Se puso en ventaja rápido el Globo, mediante un polémico penal (supuesta falta de Luciatti a Cóccaro) que Cristaldo cambió por gol.
Con Cabral y Carrizo haciendo estragos por la izquierda del ataque, los de Dabove estaban más cerca del segundo que el local del empate.
Sin embargo, Tigre sacaría de la galera un gol al mejor estilo Premier League. Toqueteo rápido y de primera entre Menossi, Fernández y Castro, pase al medio del ex-Colón y Retegui, solo por el medio, tocó al gol.
El empate revitalizó al local, que ganó en tenencia y en peligro, pero también obligó al Globo a ir a buscar el resultado para subirse a la cima del torneo.
Así se dieron 20 minutos de un ritmo furioso, casi sin mediocampo en el que ambos estaban todo el tiempo al borde de hacer el segundo y, a su vez, de sufrir en el arco propio.
Chaves tuvo que responder ante un tremendo cabezazo de Retegui, y Roffo tras un buen remate de Garre.
La segunda parte parecía asomar con un mejor Tigre, que lentamente apretaba a Huracán ante su área. Pero Colidio levantó mucho la pierna a la salida de un córner, golpeó a Merolla y vio la roja, bien sacada por Tello.
Con uno menos, la pelota pasó a ser propiedad del Globo que toqueteaba mucho pero le costaba llegar hasta un Roffo que tuvo que descolgar algunos centros, tapar algún cabezazo de Merolla y no demasiado más.
Tampoco el local tuvo muchas más chances, con un Retegui que quedaba demasiado solo arriba, pero se las ingeniaba para complicar al fondo de Huracán.
A los de Dabove pareció pesarle la presión de poder ser puntero, y no pudo hacerlo.
Fue final y empate en Victoria, que no terminó de dejar conforme a ninguno de los dos. A Huracán por no poder meter presión y ser puntero, ni a Tigre por seguir inmerso en esta irregularidad que hace peligrar su clasificación a copas internacionales.

