Independiente empató frente a Bahía por 2-2, después de sufrir en la previa como pocos se imaginan. Independiente ganaba gracias a los penales y el local terminó emparejando las cifras. Los goles de Jhonathan Herrera (de penal) y Alan Velazco, mientras que Tachiano y Otavio convirtieron para el local.
La lluvia caía intensamente en Bahía, el condimento que le faltaba a todo lo fatídico que pasó el Rojo en Brasil. Jugadores varados en aeropuerto de Brasil con PCR positivo, durmiendo mal, sin comer ni tomar agua, durmiendo en el piso o en colchonetas algunos. Dos jugadores detenidos y demorados por la policía brasileña, parte del plantel que se tuvo que volver a Buenos Aires junto a Pedro Monzón que iba a ser el técnico al mando en Bahía y finalmente no pudo estar en cancha e, increíblemente, tuvo que dirigir el entrenador de arqueros Cesar Velázquez. Por si algo le faltaba a toda esta pesadilla que vivió Independiente en suelo Brasilero. Una odisea terrible. En el medio de esto, un encuentro que cambió tres veces de día y lugar en una sola jornada por decisión de la dirigencia del visitante sin consultar antes a los protagonistas del encuentro.
Frente a todos esos imponderables, fue el equipo argentino, con lo que tenía con los jugadores que se quedaron en Brasil, un equipo plagado de chicos con hambre de gloria para cambiar por bronca todo lo mal que la pasaron. En el comienzo, el Rojo sufrió sobresaltos, ya que el conjunto local salió con fiereza a buscar abrir el marcador, aunque Sosa estuvo muy firme para defender su valla.
Al minuto ya lo llamaron a intervenir por primera vez, tapando un cabezazo, luego de que Bustos cediese la posibilidad de tener un tiro de esquina el equipo local. Minutos mas tarde Togni tuvo la primera, con un tiro de derecha que no llevó demasiado peligro al arco local. De ahí en más el trámite se empezó a emparejar y el conjunto dirigido hoy por Velázquez comenzó a manejar los tiempos del juego, achicando espacios entre líneas y parando la defensa más lejos del arco de Sosa.
El Uruguayo tuvo que intervenir en dos oportunidades más en esta mitad. Una vez tras un desborde y centro que Gilberto conectó bajo el arco y tapó de gran forma, y otro tiro cruzado de Rodriguinho, de arrastre, que hizo que parezca sencillo.
A los 41, Alan Velasco tomó el balón al borde del área, se sacó a Germán Conti de encima y Otavio lo cruzó con falta, cometiendo penal. El que se hizo cargo fue Jhonatan Herrera, quien remató abriendo el pie, colocándola junto al palo izquierdo de Teixeira. Así terminaba la primera parte, con un Independiente que sufrió los ataque del rival pero encontró un gol en el penal y empezó ganando un encuentro más que complicado.
La segunda parte arrancó de la misma manera . Independiente queriendo controlar el ritmo de juego, ya con el ingreso de Brian Martínez en lugar de Togni. Al mismo Chaco le cometieron un nuevo penal, esta vez Renan Guedes, quien golpeó la pierna izquierda del delantero, que lo había anticipado. La responsabilidad del remate fue, en esta oportunidad, para la Joya, quien le pegó fuerte al medio para ampliar la diferencia.
A los 12 de esta parte, cuando caía una lluvia torrencial, Rodriguinho remató, con potencia desde el vértice del área, la cacheteó Sosa de buena estirada, la pelota dio en el palo y quedó boyando; en el rebote, no pudo el arquero y Taziano definió debajo de los tres palos.
El trámite siguió parejo, en el cual el agua cobró un papel preponderante, ya que estaba lleno de charcos y no se podía trasladar la pelota, la cual quedaba trabada por el estado del pasto y era difícil seguir las jugadas.
Cuando corrían 37 minutos, Independiente sufrió los ataques del rival, que se aprovechaba del cansancio de la visita que ya empezaba a gastarse por el encuentro, Primero, tras un tiro de esquina, Luiz Otavio, de enorme estatura le ganó de cabeza a Barreto y marcó el 2 a 2.
Unos minutos después, tras un mal rechazo de Barreto, Sosa tuvo que cometer penal al delantero que ingresaba para lanzar. Una pena máxima en la que el guardametas volvería a hacerse gigante, tapando contra su palo izquierdo el tiro de Gilberto.
Con lo último iba Independiente cuidando la pelota y esperando que Tobar pite el final, con un resultado que pudo haber terminado en una victoria pero al final empezó a sentir el trajín de un partido trabado con lluvia de por medio y detrás dejando todo el contexto que tuvo en la previa
Independiente rescató un punto con sabor a victoria, sigue invicto en la Copa Sudamericana y líder en su grupo para quedarse tranquilo y terminar de definir el torneo local.