Cristian Fabbiani, entrenador de Newell’s, habló tras la goleada sufrida ante Boca en la Bombonera por 5-0 y no ocultó la autocrítica ni la frustración por el resultado.
«A mí nadie me soltó la mano. Esto es fútbol, a veces sale, a veces no», explicó, reconociendo el respaldo que todavía mantiene del club pese al golpe.
«La culpa es nuestra. A los jugadores no se les puede decir nada. La situación es difícil. Hay que volver a lo de antes, tirarse de cabeza, ahí vamos a ver de qué estamos hechos. Hay que tragar mierda y el viernes recuperarnos por la gente», agregó, enfatizando la necesidad de reaccionar rápido por el bien del equipo y la hinchada.
Por último, Fabbiani aseguró su continuidad: «Hasta diciembre voy a seguir, hay que dar la cara», confirmando que seguirá al frente de Newell’s con el objetivo de mejorar el rendimiento del equipo en lo que resta de la temporada.