El entrenador de Vélez destacó la seriedad de su equipo en La Plata y remarcó que el triunfo no debe confundir al plantel de cara a lo que viene.
Tras la victoria frente a Estudiantes de La Plata, el entrenador de Vélez Sarsfield, Guillermo Barros Schelotto, valoró la magnitud del triunfo y el rendimiento colectivo en un escenario siempre complejo.
“No, el valor es altísimo. Jugamos contra el último campeón de visitante, que no es fácil jugar en el fútbol argentino de visitante, y ganamos bien”, afirmó el DT. Y agregó: “Creo que fuimos un equipo serio, estuvimos bien parados siempre, tratamos de jugar, pero el estudiante también juega y juega bien, también presiona, también marca. Y bueno, marcamos la diferencia en esa pelota que le quedó a Monzón, definió”.
El técnico entendió que el encuentro fue parejo y que la diferencia mínima terminó siendo lógica: “Después podríamos haber llegado a un segundo gol, pero creo que el partido era de un gol, un partido con dos equipos muy buenos”.
Barros Schelotto también subrayó la intención de ambos equipos de priorizar el juego: “Creo que ninguno de los dos se dedicó a hacer tiempo, a generar faltas que no eran. Incluso nosotros, sobre el final del partido, siempre pusimos la pelota contra el piso y jugábamos. Nunca jugábamos al pelotazo largo y defendernos. Creo que fue un partido muy bueno, de dos equipos muy buenos”.
La lectura táctica y los cambios
En relación a la decisión de no realizar variantes tempranas, explicó: “Desde el minuto 20 hasta el minuto 40 veíamos que el equipo estaba bien. De haber hecho cambios por lo que ellos nos habían colocado dentro del campo, nos hubiera hecho defender y más que jugar. Y la idea nuestra es, más allá de que reconocemos que el rival tiene buenos jugadores y puede poner una propuesta muy ofensiva, también somos nosotros los que tenemos que darle algo al juego para que logremos imponernos y no defendernos después de marcar una diferencia”.
El entrenador destacó nombres propios para justificar su postura: “Nosotros teníamos a Arias, que salía jugando, teníamos a Andrada, que venía, Manu que andaba muy bien, y Monzón que estaba bien. El equipo estaba bien, no sufría”.
Ya sobre el cierre, detalló: “Manu estaba cansado, Monzón estaba cansado e hicimos los cambios por eso. Después vimos que ya el tiempo era mínimo”.
Por último, resaltó un dato que para él refleja la intención de ambos conjuntos: “Quiero resaltar lo hecho por los dos equipos, por Estudiantes y por Vélez, porque el tiempo extra en un partido tan límite, tan disputado por dos equipos que están ahí arriba, fue de cuatro después de los 90. Eso marca que ninguno de los dos se dedicó a otra cosa que a tratar de ganar y de jugar”.
El Fortín atraviesa un gran momento, pero su entrenador fue claro: “Nos tocó ganar a nosotros y esa es una alegría. Ratifica el momento que estamos viviendo, lo que estamos haciendo, pero no nos puede confundir este triunfo tan importante. Tenemos que volver a la cancha y dar todo para ganar”.