En José Ingenieros, el Santo resolvió rápido su compromiso ante Almagro y encaminó el partido prácticamente desde el vestuario. A los dos minutos, Benjamín Borasi lanzó un centro preciso desde la derecha y Nicolás Ferreyra lo transformó en gol con un cabezazo contundente para abrir el marcador.
A partir de esa ventaja temprana, el equipo dirigido por Andrés Yllana manejó el ritmo del encuentro con inteligencia. Se adueñó de la pelota, impuso condiciones en la mitad de la cancha y generó nuevas situaciones a través de Pons y Víctor Salazar, que aportaron movilidad y profundidad.
El local intentó reaccionar en el complemento, adelantó líneas y empujó con más voluntad que claridad, pero careció de peso ofensivo para inquietar con peligro real. San Martín, ordenado y firme en defensa, sostuvo el control sin sobresaltos y administró la ventaja con oficio.
El 1-0 le permitió al conjunto tucumano sumar tres puntos clave para acomodarse en la Primera Nacional y encarar con mayor confianza el próximo compromiso, cuando reciba a Deportivo Maipú.