Pese a que el Lobo es escolta en la Primera Nacional, la dirigencia decidió cesar al entrenador luego de la derrota en casa. Medrán estuvo 14 meses al frente del equipo y lo llevó a la final del último Reducido.
Noticia de fuerte impacto en el fútbol mendocino. Gimnasia y Esgrima de Mendoza decidió este martes por la tarde prescindir de los servicios de su director técnico, Ezequiel Medrán, luego de la derrota por 1-0 frente a Temperley en el estadio Víctor Legrotaglie.
La caída, que significó perder una gran oportunidad para alcanzar la cima de la Zona A de la Primera Nacional, terminó siendo determinante para la dirigencia, que resolvió poner fin al ciclo del entrenador, pese a que el equipo se mantiene en puestos de vanguardia y con serias aspiraciones de ascenso.
Medrán, de 44 años, estuvo al frente del Lobo durante un año y dos meses. En ese período dirigió 52 partidos oficiales entre torneo y Copa Argentina, con un saldo de 25 triunfos, 19 empates y solo 8 derrotas. Su campaña incluyó un destacado paso por el Reducido 2023, donde condujo al equipo hasta la final por el segundo ascenso, instancia en la que fue superado por San Martín de San Juan.
Sin embargo, a pesar del buen promedio de puntos y el protagonismo sostenido, el último traspié en condición de local terminó inclinando la balanza. La falta de contundencia en partidos clave y ciertas decisiones tácticas habrían generado malestar en la cúpula dirigencial, que optó por un cambio de rumbo en plena recta final del campeonato.
Con la salida confirmada de Medrán, la dirigencia de Gimnasia ya comenzó a evaluar alternativas para su reemplazo. Entre los nombres que suenan con fuerza se encuentran Andrés Montenegro, de último paso por Almirante Brown, y Alfredo Grelak, con experiencia en varios equipos del ascenso.
Mientras tanto, el plantel continuará trabajando bajo las órdenes del cuerpo técnico interino, a la espera de una definición que permita al Blanquinegro sostener su protagonismo en la lucha por el ascenso.