La Asociación de Futbolistas Españoles solicitó que el partido entre Argentina y España no se dispute en Qatar mientras continúe la escalada de tensión en Medio Oriente.
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) pidió formalmente cambiar la sede de la Finalissima prevista para el 27 de marzo en el Estadio Lusail de Qatar, al considerar que la actual situación de seguridad en Medio Oriente representa un riesgo para los jugadores.
El sindicato, principal representante de los futbolistas profesionales en España, solicitó a la UEFA y a la Conmebol que reconsideren el lugar elegido para el cruce entre el campeón de la Copa América y el ganador de la Eurocopa.
“En ningún caso debe disputarse en una zona de conflicto para no poner en riesgo la integridad de nuestros compañeros”, expresó la AFE en un comunicado difundido en su sitio oficial.
La postura del gremio se suma a la advertencia realizada días atrás por el entrenador del seleccionado español, Luis de la Fuente, quien sugirió evaluar una sede alternativa si la situación regional no mejora.
“La solución sería que, mientras no se pueda jugar allí, se busque otra sede si es posible. Creo que eso es un poco por donde va toda la negociación”, señaló el técnico.
En su comunicado, la AFE también detalló los riesgos logísticos y de seguridad que implicaría disputar partidos en zonas próximas a ataques. “No podemos obviar que muchos lugares son susceptibles de ser objetivos de misiles y cualquier espacio aéreo puede ser cerrado de un momento a otro y sin previo aviso, lo cual dejaría a los jugadores en una situación muy complicada”, advirtió el organismo.
El sindicato también planteó un cuestionamiento político y humanitario al considerar contradictorio que se organicen eventos deportivos en áreas de tensión mientras distintos gobiernos realizan evacuaciones de civiles.
“Resulta muy difícil de entender que, mientras diferentes gobiernos están procediendo a evacuar ciudadanos de zonas que pueden sufrir acciones bélicas, nuestros compañeros se desplacen a una de ellas para disputar un partido de fútbol”, añadieron desde la entidad.
Pese a los reclamos, la UEFA informó el jueves que, por el momento, “no se está considerando ninguna sede alternativa”. El organismo europeo mantiene la planificación original, aunque aseguró que evaluará la situación hasta fines de la próxima semana antes de tomar una decisión definitiva.