Francia es el campeón de la UEFA Nations League. El conjunto azul aprovechó la calidad de sus jugadores ofensivos para venir de atrás y quedarse con la victoria por 2-1 en la final ante España, en el estadio San Siro.
El primer tiempo pasó sin pena ni gloria en Milán, con los dos equipos midiéndose y siendo fieles a sus estilos. España dominó la posesión de balón y buscó con la sucesión de pases lastimar a los Azules, pero le costó entrar ante una defensa bien cerrada.
Francia, por su parte, apeló a las contras rápidas para aprovechar la velocidad de sus atacantes. Sin embargo, sin poder contar con el balón, los de Didier Deschamps acabaron la primera parte sin intentar un solo tiro al arco.
Lo más destacado de esos primeros 45 minutos fue cuando el seleccionado de Luis Enrique reclamó un penal por una mano de Jules Koundé dentro del área. Pero luego de revisar la jugada con el VAR, el árbitro Anthony Taylor lo descartó.
Después de otro inicio lento, ambos equipos comenzaron a entrar en ritmo en la segunda parte, y finalmente llegaron las emociones. Tras una estupenda contra conducida por Paul Pogba, Theo Hernández la mandó al travesaño con un remate de zurda.
En la siguiente jugada, España salió rápido y, tras un pase largo de Sergio Busquets, Mikel Oyarzabal se escapó ante la marca de un defensor y remató cruzado para abrir el marcador.
Pero los últimos campeones del mundo no se desesperaron. En cambio, empataron las acciones en el minuto siguiente: Karim Benzema recibió en la puerta del área, se acomodó y sacó un remate impresionante que se clavó en el ángulo, después de que Unai Simón no pudiera sacarla con las uñas de los dedos.
Francia se mostró renovada en los siguientes minutos y aprovechó su envión anímico para marcar el segundo y dar vuelta el partido a los 80´, cuando Mbappé recibió un pase de Theo Hernández y definió contra el arquero con un remate de zurda. El jugador de PSG parecía adelantado, pero el VAR terminó confirmando el gol.
En los instantes finales, La Roja se acercó al área rival y tuvo su chance para el empate, pero Hugo Lloris se vistió de héroe con un par de paradas para apagar las ilusiones de España y darle a Francia un nuevo título europeo.