Boca y Huracán empataron 0 a 0 en la Bombonera, por la 20va fecha del torneo.
No se sacaron ventajas y si sacaron bostezos. El Xeneize y el Globo jugaron un flojo partido en La Boca, se quitaron puntos entre ellos y dejaron un resultado que festejaron varios, en un partido por la lucha de arriba del torneo que terminó depositando a Boca como puntero, al menos hasta que jueguen los demás.
El Xeneize, que venía de 5 victorias al hilo, otra vez movió mucho el once: Roncaglia, Rojo, Varela, Molinas y Langoni adentro, con respecto a la victoria ante Lanús.
Huracán, con lo mejor en la cancha. Y arrancó mejor el Globo, presionando bien arriba al local, que no encontraba la manera de salir del fondo y adelante perdía demasiado, con un Merolla que rechazó todo de arriba.
Igualmente, cuando la recuperaban, los de Dabove no podían llegar con peligro ante Rossi.
En ataque, Boca tampoco podía hacer demasiado, con un Molinas que corría mucho pero mal y no podía conectar con los delanteros.
Así, el primer tiempo se fue con solamente una chance clara y fue para Huracán. Jugada entre Cristaldo y Soto, desborde y centro atrás del chileno y taco de Cóccaro que tenía destino de gol, pero que Advíncula llegó a desviar en la línea al córner (que Falcón Pérez no cobró).
La segunda parte fue incluso un poco peor. Huracán dejó de presionar tan adelante, Boca empezó a tener más la pelota pero el partido se estancó en la mitad de la cancha.
Recién sobre el final, en el tiempo adicionado, llegaron algunas emociones.
Porque lo tuvo Boca, tras una buena pelota de Romero para Pol Fernández, que no le pudo dar con fuerza y controló Chaves. Y también lo tuvo Huracán, con un par de contras que resolvió muy mal, primero Cordero y después Gudiño, cuando el Globo quedaba de cara al arco y con superioridad numérica.
Sin embargo, nada pasó y fue inexorable el 0-0. Empate justo y merecido para ambos, ya que ninguno hizo méritos para ganar.
En un empate que festejaron los que quieren escalar (River, Racing) y los que quieren despegarse (Gimnasia, Tucumán), el Xeneize no pudo ser puntero en soledad y meter presión, mientras que el Globo no pudo alcanzar al Lobo. Aunque, a decir verdad, a ninguno se lo vio demasiado incómodo con el empate.

