Rayo Vallecano fue el encargado de mantener revolcado en el suelo al Barcelona sin brújula de Ronald Koeman. El tropiezo en el Clásico había significado un golpe duro para el conjunto catalán y proponía el desafío de levantarse tres días después, aunque no tuvo la capacidad de hacerlo: perdió 1-0 en su visita al césped madrileño.
Nuevamente, el Barça transmitió su intención de tomar la iniciativa, esta vez con Philippe Coutinho como guía, aunque a sus avances le faltaron finalización. Activo se mostró Memphis Depay como en cada presentación, mientras que Sergio Agúero también fue la referencia que atrajo las marcas.
Sin embargo, tal como sucedió ante Real Madrid, la más clara volvió a tenerla Sergiño Dest, el inquieto carrilero por derecha que falló en plena área chica tras el centro que llegó desde la izquierda. Así, al visitante se le quedó atragantado el grito del empate.
Previo a esa acción del estadounidense, Álvaro García había probado de lejos al ver a Marc-André ter Stegen adelantado, pero el arquero alemán retrocedió y controló el balón. Y a los 29′, un quite a Sergio Busquets, quien jugó lento en la mitad, derivó en la asistencia del argentino Óscar Trejo a Radamel Falcao para la primera conquista del juego.
Rugió el Tigre: en velocidad, el colombiano enganchó e hizo pasar de largo a Gerard Piqué y disparó raso y de zurda para colocar la pelota pegada al poste derecho. El de Santa Marta suma un nuevo tanto, le da rédito a los de Vallecas. Fue su cuarto tanto desde que regresara a La Liga Santander y un nuevo grito ante Barcelona tras ocho años.
El último tramo de la primera parte mostró en mejor forma al local, con el manejo del esférico y un rival blaugrana sin poder alcanzar la tenencia.
La segunda mitad tuvo el entusiasmo habitual de Barcelona por ir al frente, aunque en su deuda aparece el gol. Ni siquiera la chance que generó Memphis Depay y que terminó en penal que él mismo ejecutó para la posterior atajada del guardameta macedonio Stole Dimitrievski lo hicieron posible.
Nico y el Kun Agüero tuvieron también sus oportunidades, con disparos que no encontraron la red. Mientras que el Rayo se dedicó a esperar, ya había hecho el daño. Consciente de la ventaja no se desarmó y encaminó un triunfo destacado que lo catapulta al quinto puesto de la tabla.
El Barça luce sin rumbo y en su próximo intento de recuperarse tendrá como rival a Alavés, el sábado en el Camp Nou. A su vez, envalentonados, los de Vallecas y Falcao se las verán con Celta de Vigo.