El Celeste derrotó 2-0 a Huracán como local por la séptima fecha del Torneo Apertura y celebró su primera victoria desde su regreso a la máxima categoría. Bajamich abrió el camino y Alanís lo liquidó en el cierre.
Estudiantes de Río Cuarto volvió a sonreír. El conjunto cordobés superó 2-0 a Huracán en condición de local por la séptima fecha del Torneo Apertura y consiguió su primera victoria desde el retorno a la máxima categoría, un resultado que renueva la confianza y le permite tomar aire en la tabla.
El desarrollo del partido comenzó a inclinarse a los 26 minutos del primer tiempo, cuando el árbitro Maximiliano Macheroni sancionó penal por una infracción de Leandro Lescano. Sin embargo, tras la revisión del VAR, la decisión cambió: la falta fue considerada afuera del área. La jugada derivó en tiro libre y en la segunda tarjeta amarilla para el lateral del Globo, que dejó a su equipo con diez hombres.
Bajamich abrió el camino y se lesionó en el festejo
Cinco minutos después de la expulsión, el León golpeó. Mateo Bajamich aprovechó una acción ofensiva y definió para el 1-0 que desató el festejo en el estadio. La nota insólita llegó inmediatamente después: en medio de la celebración, un compañero se colgó sobre su espalda y el delantero terminó lesionado, encendiendo la preocupación en el banco local.
Con ventaja numérica y en el marcador, Estudiantes manejó los tiempos del partido ante un Huracán que, pese a la inferioridad, intentó adelantarse en el complemento.
Alanís lo liquidó de contra
En la última jugada del encuentro, con el Globo volcado en ataque, apareció el golpe final. Gabriel Alanís encabezó una contra letal, resolvió con categoría y sentenció el 2-0 definitivo.
El triunfo representa mucho más que tres puntos para el Celeste: es el primer festejo tras el regreso a Primera y una señal de carácter en un torneo que no concede margen de error. Para Huracán, en cambio, la derrota y la expulsión temprana complicaron un partido que terminó cuesta arriba desde el primer tiempo.