El Blaugrana comenzó perdiendo 2-0, lo igualó en el descuento y lo remató en la prórroga para vencer a Granada por 5-3 en un partidazo.
Ya lo había dicho Ronald Koeman hace unos días: para el Barcelona, la Copa del Rey era la oportunidad más clara de ganar un título esta temporada, lejos del Atleti en LaLiga y con vida en la Champions pero, por el nivel del equipo, sin muchas esperanzas de ganarla. Por eso no sorprendió que el holandés mandara a la cancha a sus mejores hombres disponibles para visitar al Granada por los cuartos de final de la histórica competencia.
El Blaugrana comenzó mejor, jugando plenamente en campo del Granada que solo atinaba a defenderse. La más clara en los primeros minutos la tuvo Lionel Messi con un tiro libre, pero no pudo emular su golazo del fin de semana ante el Athletic ya que el arquero Aarón Escandell le adivinó la intención y la sacó del ángulo. El Barça dominaba claramente la posesión, pero no podía concretar.
Para sorpresa de todos, el primero en anotar fue el Granada, que aprovechó un error de Umtiti y facturó. El que la robó fue Soro, que cortó la salida sobre la izquierda y, de una, la mandó al centro del área para la entrada de Kenedy, que apenas tuvo que empujarla a las redes para el 1-0 parcial al minuto 33. Los culés sintieron el golpe y el resto de la primera etapa fueron intentos de la visita de llegar a la empate.
Tras el descanso, llegó el segundo cimbronazo del Granada, con una fórmula parecida pero distinta. Griezmann la perdió en ataque, casi en el área rival, y Montoro metió un pelotazo largo, de una, en búsqueda de un Roberto Soldado que le ganó en la carrera a Umtiti -de pésimo partido- para terminar definiendo en el mano a mano ante Ter Stegen para poner las cosas 2-0.
Messi y Trincao tuvieron chances para descontar, pero el arquero Aarón y el travesaño les negaron el tanto. Koeman mandó a la cancha todo el poderío ofensivo que tenía en el banco con los ingresos de Dembélé y Braithwaite por el propio Trincao y Umtiti, y minutos más tarde a Riqui Puig por Busquests. Así, el Barça quedó con una formación muy ofensiva, con De Jong como una especia de central-volante y seis atacantes por delante: Riqui, Pedri, Griezmann, Dembélé, Messi y Braithwaite.
Barcelona, con toda la carne en el asador, se fue con todo al ataque y tuvo muchas oportunidades para marcar, pero entre la gran actuación de Aarón y los palos, parecía que sería imposible que llegara al empate. Lo tuvieron Messi, Griezmann, Dembélé y hasta Araujo, pero el gol no llegaba. Hasta que el arco se abrió para los culés en el minuto 88 de la manera menos pensada: pase de Messi para la entrada de Griezmann por la izquierda, el francés la quiso meter al centro pero la pelota dio en el palo, rebotó en Aarón y se metió.
Ya en el descuento, otra jugada muy similar terminó con el tan ansiado empate para los catalanes: pase de Messi para Griezmann, el ex Atleti que, entrando por izquierda, la metió de cabeza al medio para la entrada de Jordi Alba, quien también de cabeza concretó el 2-2. Sin embargo, hubo tiempo para más antes de la prórroga: el colombiano Luis Suárez, que había ingresado en la segunda etapa para Granada, tuvo el gol en la última pero, tras una corrida tremenda desde mitad de cancha, su remate su fue cerca del palo.
La prórroga comenzó con la misma dinámica que el final del tiempo regular: con Barcelona atacando con todo. Y así llegó el tercer tanto de los Blaugranas, con Antoine Griezmann como protagonista. Jordi Alba mandó el centro desde la izquierda y el francés, entrando como 9, se elevó por encima de todos y cabeceó al gol. De todas maneras, poco le duró la ventaja a los de Koeman ya que los Rojiblancos igualaron antes del descanso gracias a un penal polémico que Fede Vico mandó a las redes.
Pero el Barça era más desde el juego y otra vez se adelantó en el resultado apenas iniciado el segundo tiempo extra. Messi sacó un gran remate desde la medialuna que el arquero Aarón logró atajar pero dando un rebote largo hacia el centro, justo por donde entraba De Jong, quien disparó de derecha para poner las cosas 4-3 para la visita. Para terminar de liquidar las acciones, Jordi Alba, con una volea espectacular, marcó el 5-3 final que le da al Barça el pase a las semifinales tras un partido memorable.