El DT Aldo Duscher presentó su renuncia, intentó dar marcha atrás y protagonizó una pelea con el presidente Mateo Madagán. En un hecho insólito, la dirigencia puso su continuidad a votación de los jugadores, que eligieron su salida.
La jornada de este jueves en Quilmes quedará marcada como una de las más escandalosas en la historia reciente del club. Aldo Duscher, quien había presentado su renuncia un día antes y lo había comunicado a la dirigencia y a los posibles candidatos a reemplazarlo, se presentó en el entrenamiento alegando “arrepentimiento” y con la intención de seguir al frente del equipo.
El presidente Mateo Madagán reaccionó con enojo y la discusión derivó en una pelea física entre ambos, que generó un clima de máxima tensión en el estadio Centenario. Ante la situación, y en un hecho pocas veces visto en el fútbol argentino, la dirigencia decidió poner la continuidad del técnico a votación del plantel profesional.
Los futbolistas fueron pasando de a dos a una oficina para elegir entre la permanencia de Duscher o el interinato de los entrenadores de Reserva, Néstor Frediani y Ricardo Vendakis. El resultado fue contundente: la mayoría del grupo optó por darle fin al ciclo del DT.
Sin dar declaraciones, Duscher abandonó el club y su etapa en el “Cervecero” quedó oficialmente terminada. Desde ahora, el equipo quedará bajo la conducción provisoria de Frediani y Vendakis, mientras la dirigencia busca un nuevo entrenador en medio de un clima convulsionado.