Tras la derrota 3-0 de Inter Miami en la Leagues Cup, el partido terminó con golpes entre jugadores y un gesto reprochable del delantero uruguayo.
La final de la Leagues Cup 2025 en el Lumen Field tuvo un cierre escandaloso que opacó el triunfo de Seattle Sounders 3-0 sobre Inter Miami. El pitazo final del árbitro Calderón dio paso a un tumulto entre jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos, que terminó a las piñas en pleno campo de juego.
Entre la confusión, todas las miradas se posaron en Luis Suárez, que protagonizó una de las imágenes más repudiables de la noche: en medio de una discusión con un asistente del conjunto local, el delantero uruguayo le lanzó un escupitajo. La situación generó más tensión y obligó a la rápida intervención de Óscar Ustari, que intentó calmar los ánimos para evitar que la pelea se desbordara.
Mientras tanto, Lionel Messi se mantuvo al margen de la gresca, observando desde un costado con gesto de resignación. La imagen del capitán argentino, con los brazos en jarra, contrastó con el caos que se desataba entre sus compañeros y los futbolistas de Seattle.
El incidente empañó el festejo del conjunto estadounidense, que se había impuesto con autoridad gracias a los goles de Osaze De Rosario, Álex Roldán y Paul Rothrock. Para Inter Miami, la derrota no solo significó quedarse sin el título, sino también marcharse con un final bochornoso que deja al club en el centro de la polémica.
La actitud de Suárez podría derivar en sanciones disciplinarias, mientras que el club de Florida tendrá que trabajar no solo en lo futbolístico, sino también en lo conductual, de cara a sus próximos compromisos.