Mauricio Pellegrino analizó la victoria de Vélez ante Rosario Central por la final de la Copa Complementación.
«Les dije a los chicos que era un premio para todo el grupo por la cantidad de cambios que tuvimos que hacer, hemos tenido muchísimos problemas de todo tipo. Covid, lesiones, de adaptación a la competencia. Desde nuestro primer partido ante Peñarol hasta hoy casi no hemos parado, compitiendo miércoles y fines de semana» comenzó.
«Hemos tenido muy pocas semanas para trabajar y los partidos nos han servido de preparación. A nivel individual, se puede salvar algun partido, pero siempre necesitas de un equipo y de trabajar en equipo, hay que poner el foco en eso. Es lo que te puede dar buenos resultados a largo plazo y es lo que me han dado estos chicos en este tramo de la temporada», dijo, haciendo foco en el armado del equipo.
Sobre el cansancio en esta etapa de la temporada, explicó: «Estábamos un poco justos de energía porque el desgaste había sido tremendo. Habían jugado 50 y pico de minutos con un hombre menos yendo a buscar. Por eso hicimos variantes, pensábamos que iba a ser importante llegar al final con frescura».
Sobre Central, dijo que «fue un partido complicado, es un buen rival. Es un premio para nosotros. El partido al principio tuvo bastante ida y vuelta porque Central tuvo llegadas interesantes. Hicimos el partido muy roto y no me gustan ese tipo de encuentros. Somos un equipo que nos gusta controlar la pelota, las situaciones y creo que lo hicimos bastante mejor en la segunda parte. Eso nos fue acercando cada vez más a su área, nos fue dando más posibilidades y fue cansando al rival».
Sobre la caída ante Lanús por Copa Sudamericana, contó que «la dificultad hoy fue que habíamos jugado hace tres días un partido muy duro. Trate de trabajar en como digerir la eliminación, mostrar que había que corregir y que hicimos bien. En este nivel se gana y se pierde por detalles. No somos un fenómenos por ganar, pero dejamos muchas semillas. En el vestuario hay mucho liderazgo y ganas de crecer como equipo».

Y continuó: «Trate de elegir a los chicos que podían competir mejor, varios de ellos habían venido de lesiones. pero terminamos bien. Central también sufrió el ida y vuelta, el partido tuvo ritmo, fue dinámico. Gestionamos bien las energías a lo largo de todo el campeonato y hoy podemos decir que tenemos todo el plantel a disposición. Ojalá podamos empezar más fuerte que este año».
Tras el primer gol de Florián Monzón en Primera, expresó que «En los análisis de los chicos hay que ser muy cauto. Siempre que juega un chico joven trato de esperar el momento y elegir el momento idóneo para que el equipo lo pueda acompañar. El fútbol como la vida misma tiene muchos altibajos, quiero que tengan estabilidad, que trabajen con humildad para mejorar, por encima que Florián haga un gol o que un chico juegue.
Ellos tienen una fuerza extra, cuando vienen de inferiores están esperando este momento y siempre te dan una energía que el equipo agradece. Él representa a toda la escuela de Vélez y a toda la gente que hay debajo trabajando para que esos chicos nos ayuden a nivel profesional».
La conferencia terminó con una consulta sobre su hijo, Mateo, quien hoy ocupo un lugar en el banco de suplentes.
«Es una situación muy linda a nivel personal, pero lo tomó como con cualquier futbolista, trato de separar ese aspecto. Es algo que hable con él antes de firmar mi contrato porque él se debe sentir más incómodo que yo. Pero ambos sabemos que la verdad está adentro (de la cancha), más allá de lo que yo diga o de la relación padre-hijo. A cada chico le pido que trabaje con humildad. El alto rendimiento es durísimo. Cada escalón trato que lo vivan con calma pero con satisfacción. A él lo veo como una parte del todo que es el equipo. Los chicos están para ayudar. Hoy no estuvo Cristian (Tarragona) y vino él en reemplazo, pero tenemos muchos jóvenes que están trabajando bien de cara al futuro», concluyó.