A los 33 años, el ex River y primer argentino en ganar el Premio Puskás le puso fin a su carrera profesional. Tras colgar los botines, seguirá vinculado al fútbol como parte del staff del entrenador en el conjunto andaluz.
Erik Lamela decidió cerrar su etapa como futbolista profesional. El mediocampista surgido en River, con pasos destacados por la Roma y el Tottenham, oficializó su retiro a los 33 años luego de padecer persistentes problemas físicos que lo alejaron de la competencia en los últimos meses.
El ex volante, recordado por su golazo de rabona en 2021 que le valió el Premio Puskás de la FIFA —convirtiéndose en el primer argentino en lograrlo—, no continuará su vínculo con el AEK de Grecia y optó por iniciar una nueva etapa en el fútbol desde afuera de la cancha. Su futuro inmediato estará ligado al Sevilla de España, donde trabajará en el cuerpo técnico encabezado por Matías Almeyda.
Lamela, quien debutó en Núñez antes de dar el salto a Europa, dejó una huella particular en la historia de River: su venta a la Roma en 2011 significó un ingreso de 18 millones de euros, un alivio fundamental para el club tras el descenso.
Aunque nunca se dio el esperado regreso al Monumental, “Coco” cierra su carrera con la certeza de haber dejado momentos memorables tanto en el fútbol argentino como en el internacional. Ahora, inicia un nuevo desafío junto a Almeyda en el Sevilla, manteniendo su vínculo con el deporte que lo vio brillar.