San Lorenzo dio un paso importante este miércoles al vencer por 1-0 a Independiente Medellín como visitante por la ida de los 16vos. De final de la Sudamericana.
El Ciclón no brilló en un partido pálido en general, pero logró golpear en el momento justo y hacer una diferencia importante gracias a una gran jugada personal de Adam Bareiro, que marcó el único gol del encuentro.
El partido comenzó con un equipo colombiano sintiéndose cómodo en el terreno de juego e imponiendo condiciones ante un Ciclón que no pasaba zozobras y buscaba alguna chance para contragolpear.
Pero el cotejo se rompió a los 29’, cuando una patada criminal de Edwuin Cetré sobre Braida terminó con una revisión VAR mediante y una roja inobjetable para el futbolista colombiano. La presión ahora pasaba a ser de san Lorenzo para intentar aprovechar esa ventaja.
Sin embargo, los de Insúa no lograron sacar ventajas considerables con ese hombre de más y el partido siguió en una meseta. La única clara del primer tiempo fue una avivada sobre el final entre Barrios y Leguizamón jugando rápido un córner, que terminó con un buscapié del paraguayo que no lograron conectar ni Bareiro ni Luján.
Ya en el complemento, cuando parecía que ambos hacían negocio con la igualdad, el Ciclón avisó con una gran pared que Bareiro le devolvió a Maroni, que mano a mano con el arquero Mosquera definió al bulto y perdonó al DIM.
Pero apenas un minuto después, Bareiro recibió en el área, aguantó al defensor Victor Moreno con el cuerpo para lograr girar y definir de zurda al primer palo del arquero y desatar los festejos.
A partir de allí, el Ciclón logró administrar esa ventaja sin grandes problemas, excepto por un cabezazo de Jhon Palacios a los 86’ que pasó rozando el palo del arco defendido por Augusto Batalla.
Con este resultado, San Lorenzo se vuelve a Buenos Aires con la satisfacción del deber cumplido y una ventaja importante teniendo en cuenta lo que pesa su localía. El próximo miércoles buscará cerrar la serie en el Bajo Flores y empezar a pensar en San Pablo.