River venció 1-0 a Boca, en una nueva edición del Superclásico. El único tanto del partido fue de Miguel Borja, sobre el final del encuentro. River jugó un correcto primer tiempo, pero no lo pudo sostener en el segundo, aunque el Xeneize mejoró un poco, por momentos se volvió algo muy disputado. En un final polémico, donde fue cobrado un penal por Darío Herrera, en una falta de Sandez sobre Solari en el área y que el propio Borja cambió por gol. Luego se armó el descontrol por un festejo excesivo de Palavecino a los jugadores de Boca y el árbitro terminó echando a varios futbolistas. River así estiró su diferencia a 9 puntos a falta de completar la fecha.
Se jugaba una nueva edición del Superclásico. En un marco extraordinario en la previa, por la gente que recibió al equipo y que durante todo el partido alentó al plantel. El equipo de Martín Demichelis tomó la iniciativa desde el comienzo y fue el dominador del juego durante los primeros minutos. Salió a presionar alto y a forzar el error del rival, en el que River jugó con las líneas bien adelantadas. La postura de Boca, en cambio, fue esperar en su campo y salir rápido de contra. En ese comienzo intenso hubo también alguna pierna de más.
Rodrigo Aliendro fue el primero en ver la tarjeta amarilla a los 4 minutos de juego por una falta contra Pol Fernández, donde el jugador llegó tarde. Más allá de la exageración, en la jugada siguiente derribaron a Nacho Fernández en una jugada que sí mereció amonestación, pero Darío Herrera decidió no sancionarla. La primera llegada clara del partido la tuvo River a los 8 minutos y nació desde la presión alta del Millonario. El equipo de Demichelis recuperó la pelota cuando Boca intentaba salir desde el fondo, Lucas Beltrán tocó para Nacho Fernández, que sacó un remate que tenía como destino el arco rival.
Sergio Romero se estiró y alcanzó a manotear al córner. River volvió a tener una chance clara a los 19 minutos de juego, a través de una buena maniobra por el sector derecho. El que rompió a las espaldas de Valentín Barco fue justamente Esequiel Barco, que llegó hasta el fondo y tiró un centro contra el segundo palo y que encontró a Nico De La Cruz. El uruguayo cabeceó algo forzado, débil y a las manos de Romero. River seguía aprovechando los espacios que dejaba Boca a las espaldas de sus laterales y estuvo muy cerca del gol a los 22 minutos. Esta vez el que desbordó por la izquierda fue Enzo Díaz, que metió un centro preciso al área y encontró a Lucas Beltrán bien ubicado.
El delantero quiso colocar el cabezazo contra el palo derecho de Romero, que solo atinó a hacer vista. El balón se fue apenas desviado. El cierre del primer tiempo tuvo a River como protagonista absoluto del partido, moviendo la pelota de un lado al otro, pero sin poder generar demasiada profundidad. Tuvo una situación inmejorable en los pies de Esequiel Barco a los 35 minutos de juego, en una jugada que nació de un buen desborde de Nico De La Cruz. El remate del ex Independiente tenía destino de arco, pero Nacho Fernández se le cruzó adelante y le bloqueó el remate.
En el segundo tiempo, el equipo de Jorge Almirón salió a jugar con otra postura y otra idea. Adelantó un poco más sus líneas y fue a buscar el partido, cosa que no había sucedido en la primera etapa. De hecho, al minuto de juego Boca tuvo su primera chance de gol en el partido a través de una escapada de Sebastián Villa. Milton Casco llegó justo a tiempo para marcar en el último momento. Luego de ese buen inicio de Boca, River tuvo 15 minutos en los que volvió a hacerse dueño del partido y en los que generó chances muy concretas.
A los 4 minutos Nacho Fernández se generó una jugada, primero llevándose la pelota con la cabeza y luego encarando hacia el área. Valentini llegó con lo justo y tapó la definición del mediocampista Millonario. No fue la única situación. Porque a los 12 minutos, Romero le sacó un remate tremendo a Nico De La Cruz desde afuera del área, River ya avisaba desde lejos al menos. La más clara del segundo tiempo se produjo a los 19 minutos y tuvo a Pablo Solari como protagonista. Todo nació de una recuperación de Enzo Díaz sobre Advíncula y una buena cadena de pases entre Barco y Nacho Fernández.
La jugada terminó en los pies de Solari que sacó un derechazo cruzado que dio en la base del palo. A esa altura River merecía muchísimo más. En los últimos 20 minutos, el partido entró en una meseta. El miedo a perder, el cansancio y los cambios en ambos equipos hicieron que el encuentro perdiera intensidad. Daba la sensación que era un empate sin goles, hasta que a los 45 minutos de juego llegó la jugada que desató la polémica. Porque Sandez tocó dentro del área a Pablo Solari y Darío Herrera sancionó penal. Miguel Borja se hizo cargo de la ejecución y colocó la pelota contra el palo, marcando el 1-0.
Pero tras esa situación, se desató la debacle total. Los jugadores de Boca reaccionaron a los festejos de River, ingresaron todos los suplentes al campo de juego y estuvieron a nada de terminar con golpes de puños. Después de largos minutos de discusión, Herrera decidió expulsar a Palavecino, Centurión y Gómez por el lado de River y a Valentini, Merentiel y Fernández en el elenco de Almirón. Después de casi 20 minutos se reanudó el juego y el Millonario terminó abrazándose a un triunfo agónico, que desató el delirio total del Monumental. River ganó un partido súper complicado, más allá de todo lo ocurrido en el encuentro, se mantiene más líder que nunca y ahora estiró a 9 puntos su diferencia, aunque todavía resta finalizar la fecha.

