El Millonario regaló un tiempo, no pudo pasar del 1-1 contra el Halcón y si gana en Tucumán da la vuelta olímpica.
River empató 1-1 frente a Defensa y Justicia y un optimista dirá que, a una fecha del final de la Superliga, todavía depende de sí mismo para ser campeón. Un pesimista le podrá rebatir que ahora, para dar la vuelta olímpica sin mirar a Boca, el Millonario tendrá que ganar en una plaza siempre complicada como Tucumán.
Se acordó tarde el conjunto del Muñeco que tenía que ganar para recuperar la ventaja de tres puntos sobre Boca, que había goleado 4-0 a Colón el viernes y se había subido a la punta de manera transitoria. Sorprendido por un Halcón que salió a la cancha a pelear el protagonismo, el local estuvo impreciso con la pelota y a destiempo con la presión para recuperarla y por momentos se vio notoriamente superado. A punto tal que fue el visitante el que abrió el marcador a los 23 minutos del primer tiempo tras un gran centro de Francisco Pizzini y un buen anticipo de Juan Martín Lucero.
El enojo de Maarcelo Gallardo lo decía todo: a River no le salía nada. Por eso, el entrenador metió mano en el entretiempo: mandó a la cancha a Juan Fernando Quintero en el lugar de Javier Pinola, desarmó la línea de cinco defensores y logró despertar del letargo a su equipo, que salió al complemento a recuperar todo el terreno perdido y, desde el comienzo mismo de las acciones, se llevó puesto a Defensa, que no lograba tomar el control de la pelota y sólo atinaba a refugiarse cada vez más cerca de Ezequiel Unsain.
Y después de mucho buscar y de generar un par de atajadas para el resumen de fin de año por parte del arquero visitante, finalmente llegó el penal de Adonis Frías a Nicolás De la Cruz, que Quintero transformó en el 1-1 que sería definitivo. Pudo haberlo ganado River, incluso, pero Lucas Pratto volvió a mostrar que esta no es su temporada y Unsain le tapó una bola increíble a De la Cruz. Así, el local debió conformarse con un punto que dejó a su gente con un sabor agridulce: el Millonario gastó su bala de plata. Y ahora, tendrá que dar una nueva muestra de carácter. Por suerte para los hinchas, ya dio sobradas muestras de saber cómo encarar estas instancias.