El árbitro Carranza fue protagonista en un partido caliente que dejó disconformes a ambos equipos.
Nueva Chicago y Gimnasia de Mendoza empataron 1-1 en el estadio de Mataderos, en un encuentro correspondiente a la fecha 29 de la Primera Nacional que estuvo marcado por las decisiones arbitrales de Álvaro Carranza, muy cuestionado por ambos bandos.
El Torito, sin chances de pelear por el Reducido, contó igualmente con el apoyo de su gente en un lunes laboral. Desde el inicio mostró mejor disposición que su rival, mientras que el Lobo mendocino, que necesitaba ganar para recuperar la cima de la Zona B, no lograba encontrar claridad.
A los 17 minutos, tras una buena combinación ofensiva, Ortiz asistió a Arroyo, quien desde media distancia sacó un zurdazo potente que se metió contra un palo y puso el 1-0 para Chicago.
Con la ventaja, los de Lotitto bajaron el ritmo y Gimnasia creció tímidamente en el juego. Sobre el cierre de la primera etapa llegó la polémica: en una acción que arrancó con un offside no sancionado, Carranza cobró un dudoso penal por una supuesta infracción de Brandon Cortés sobre Lencioni. El propio Lencioni ejecutó desde los doce pasos y puso el 1-1 con el que se fueron al descanso.
En el complemento, Chicago intentó con más empuje que ideas. El ingreso de Petrecca dio aire fresco, aunque sorprendió la salida de Cortés, el más claro del equipo local. A los 25 minutos llegó otra acción polémica: Petrecca fue derribado en el área por Ismael Cortés, pero el árbitro decidió no sancionar la pena máxima, lo que generó fuertes reclamos.
El tramo final se jugó con más fricción que fútbol y el marcador no se movió. Gimnasia de Mendoza dejó pasar una gran oportunidad para volver a la punta de la Zona B, mientras que Chicago, ya sin chances reales de pelear por el ascenso, jugará las últimas fechas solo para cumplir con el calendario.