Independiente derrotó por 1 a 0 a Boca en la Bombonera, por los Cuartos de Final del Torneo Apertura. Álvaro Angulo marcó el gol de la victoria.
El Independiente de Vaccari dio el golpe y eliminó a un timorato Boca que no pudo ni supo cómo entrarle, y que terminó de redondear un semestre para el olvido.
Con un Lomónaco sensacional y un golazo de Angulo, Independiente se hizo fuerte en la Bombonera. Resistió el buen primer tiempo del local, que le llegó con peligro pero levantó mucho en la segunda parte, marcó el gol y luego aguantó sin sufrir demasiado.
Boca salió con casi el mismo equipo que contra Lanús, salvo por dos cambios: los ingresos de Giménez y Costa por Velasco y Rojo (con fiebre y sin algún entrenamiento). Los de Vaccari, que venían de jugar Copa en la semana, también con lo mejor en campo y con Ávalos en el banco.
Y fue mejor el arranque del local, que salió más 4-4-2, con Palacios por derecha, y empezó a encontrar los espacios que dejaba Independiente en el fondo y a llegarle con peligrosidad.
Porque tuvo el gol Merentiel, tras un desborde de Palacios y el pase atrás, pero Rey tapó el remate. Minutos después con roles invertidos, Palacios erró un gol increíble, tras un gran pase de Blanco para Merentiel, que desbordó, tiró el centro atrás y el chileno, entrando solo por el segundo palo, le erró al arco y despilfarro la chance más clara del Xeneize en el encuentro.
Merentiel tuvo otro mano a mano más, pero Rey atoró rápido y ahogó la chance.
A Independiente le costó llegar hasta Marchesín y prácticamente no lo inquietó. Solo un débil cabezazo de Lomónaco que atrapó el arquero.
En la segunda parte, Independiente salió algo más adelante y Boca, tras un aceptable primera parte, se vino abajo.
Porque dejó de hacer todo lo bueno que había hecho y se dejó acorralar por su rival, que con un poco más de ganas se lo empezó a ganar.
Porque tras algunas aproximaciones, tras el rechazo en un córner Angulo anticipó a Merentiel, dejó en el camino a Costa y, con un zurdazo alto, quemó a Marchesín que no pudo hacer nada.
El gol bloqueó al local que, con más de 25 minutos por delante, prácticamente no pateó al arco.
Tuvo casi en exclusividad la pelota, pero abusó de los centros (siempre rechazados por Lomónaco y Valdez) y no pudo llegar hasta Rey, que salvo algún centro por cortar no tuvo demasiado trabajo.
Independiente tuvo varias contras para marcar el segundo y cerrar el encuentro, pero eligió mal el último pase y desperdiciaba avances comprometedores ante un fondo Xeneize que quedaba regalado.
Boca no supo cómo llegar hasta Rey, se resumió en tibios centros que no llegaban a ningún lado y se fue entregando mansamente a la derrota, en un estadio que iba subiendo la temperatura y que terminó de estallar en cuanto Nicolás Ramírez pitó el final.
Silbidos, reproches e insultos cruzados. Otra vez, como contra Lanús.
Fue final y clasificación para Independiente que, cuando se puso en ventaja, jugó con la desesperación del local y prácticamente no sufrió.
Boca, por su parte, cierra un semestre de terror. Afuera de la Copa Libertadores, perdiendo los 3 clásicos del semestre (Racing, River e Independiente), quedándose sin DT tras la salida de Gago y quedándose afuera en Cuartos de Final de local en la noche de hoy.
Con el Mundial de Clubes en el horizonte próximo pero sin dt, el semestre de Boca termina como arrancó: mal.

