El equipo de Zinedine Zidane cayó 2-1 en casa de Betis y dejó a Barcelona en lo más alto de La Liga.
Real Madrid volvió a demostrar que atraviesa una temporada de total intermitencia. Luego de su victoria de hace una semana en el Clásico, el equipo blanco perdió este domingo por 2-1 a manos de Betis en el Estadio Benito Villamarín de Sevilla y le dejó la cima de La Liga a Barcelona.
Durante la primera mitad, el Verdiblanco se mostró superior a partir de las llegadas de Marc Bartra, quien en el área chica se perdió un gol increíble con su cabezazo, mientras que Nabil Fekir sacó un fuerte remate que obligó a Thibaut Courtois a desviar el balón con su mano derecha.
A los 39 minutos, el local hizo justicia y rompió el cero en el marcador tras una mala salida de Sergio Ramos en la puerta del área grande. El brasileño Sidnei entró como una tromba, se llevó la pelota y con un derechazo venció la estirada del arquero belga.
Pero el mismo jugador sudamericano que golpeaba a los de Zinedine Zidane cometería una imprudente infracción al filo del descanso, al ensayar una patada que no impactó al balón sino a la pierna de Marcelo. El árbitro Jose Luis González González cobró penal y Karim Benzema no perdonó con su disparo suave y cruzado al palo derecho de Joel Robles.
Este empate no necesariamente significó un envión, ya que los dirigidos por Rubi volvieron a tener las más claras del juego, por ejemplo en los pies de Joaquín, quien eludió en un contragolpe a Courtois y quedó solo de cara al gol, con Luka Modric que cerraba desesperado. El tema es que su impacto de zurda no fue hacia el arco ni a su compañero, sino a la posición del croata, que despejó de manera providencial.
Modric tuvo más tarde una situación nítida para desnivelar, pero su remate fue despejado por el arquero del dueño de casa, mientras que en el rebote, Ferland Mendy estrelló su disparo con su pie menos hábil.
Andrés Guardado retomó el dominio y las aproximaciones de riesgo para el elenco bético mediante un zurdazo que pasó muy cerca del ángulo y su equipo volvió a amenazar. Advertencia que quedó capitalizada a los 36′, con un Madrid mal parado y Cristian Tello, ex Barcelona, que picó habilitado en soledad para festejar su tanto en el mano a mano.
El Madrid tiró hacia adelante con orgullo pero no pudo quebrantar a la defensa local. De esta manera, suma dos derrotas, un empate y un triunfo en sus últimas cuatro presentaciones en el certamen y deja en claro por qué no logra asentarse en lo más alto. El próximo fin de semana, los de Zizou buscan reencontrarse con la victoria: recibirán a Eibar en el Santiago Bernabéu.