Defensa y Justicia derrotó 2 a 1 a un Independiente sin actitud que no reacciona y se hunde en el fondo de la tabla general. Los goles los marcaron Manuel Duarte y Adonis Frías para el local, descontó para los de Claudio Graf Alex Vigo a pocos minutos de finalizar el encuentro.
Tarde de futbol en Florencio Varela. Los diablos de Avellaneda se presentaron en zona sur para tratar de mejorar la imagen dura que dio en los últimos encuentros, pero la realidad es que el equipo de Graf no levanta cabeza, jugó sin ideas y sin actitud; mientras todo este malestar, Defensa se encargó de arruinar aún más el presente Rojo.
En cuanto al partido, de arranque el Halcón se adueñó temprano del control de la pelota, mientras que el Diablo se mostró nervioso, pegando cualquier cantidad de patadas con tal de cortar el juego del rival. Así, los dirigidos por Sebastián Beccacece inclinaron el campo, y el gol sólo fue cuestión de tiempo.
Así fue como, a los 28 minutos, Defensa y Justicia encontró el camino del triunfo. Desde afuera del área, Manuel Duarte probó al arco y la clavó en el ángulo para poner el 1-0. La defensa, tal como hace siempre, apenas miró, nadie siquiera lo llegó a molestar. Lo mejor que le pudo haber pasado a Independiente, entonces, era que termine la primera parte, aunque en vano.
El complemento, fue exactamente lo mismo: El Rojo, un mero espectador del juego del local. Y entonces, a los 19 minutos, llegó lo esperado: Un penal insólito de Lucas Rodríguez sobre Nicolás Tripicchio. Penal que cambió por gol Adonis Frías. Pese al triunfo, Kevin Gutiérrez cometió una falta y, por doble amonestación, fue expulsado por Nazareno Arasa. Esto apenas dejó un panorama más parejo, pero lejos de ilusionar con un posible empate. Recién a los 46 de la segunda mitad, Alex Vigo remató de volea y puso el 2-1. Insólitamente, se sacó la camiseta para festejarlo, como si hubiera hecho un gol agónico para ganar. No, apenas era un descuento.
El gol del lateral no sirvió de nada, ya que al final Defensa y Justicia fue quien festejó a lo grande. Independiente, por su parte, no mejoró en ningún aspecto, ni siquiera cuando gozó de la ventaja de tener un futbolista más. El Rojo cada día se desangra más en todos los aspectos, y cada día que pasa es una agonía más necesita una reconstrucción cuanto antes. Los de Beccacece por su parte, mejoraron de su última presentación contra Sarmiento en Junín, mostrándose más sólidos y con una actitud más ganadora que le da más respiro para partidos futuros.