Independiente superó a Huracán por la mínima con gol de Alan Soñora en la primera parte. Victoria importante de Independiente para seguir luchando arriba.
Tarde de fútbol en el palacio Duco el Rojo venía de perder una chance inmejorable contra Lanús quedándose con un jugador de más casi todo el partido, pero al final no pudo ganar y necesitaba los tres puntos si quería seguir ilusionado con pelear el torneo hasta el final.
El comienzo del encuentro tuvo una presión asfixiante del conjunto de local, con claras intenciones de cortar y salir rápido en la ofensiva. Sin embargo, el Rojo aprovechaba los espacios cedidos por el Globo, y respondía con ataques individuales, como un remate de media distancia de Alan Velasco, que contuvo Marcos Díaz.
Un ritmo que sorprendió a Independiente. Huracán le presentaba una dinámica diferente e intensa a su juego, al Rojo, que lo sentía. Pasando los minutos, ese ritmo fue disminuyendo y por ende, Independiente comenzaba a controlar el juego.
Pasando los 20 minutos de juego, las aproximaciones de los de Falcioni surgían. Un tiro libre de Alan Velasco, un remate cruzado de Brian Martínez, el Rojo empezaba a inclinar la balanza. La Joya lideraba las ofensivas del visitante.
Pero la paridad no cesaba y el local apostaba a los desbordes y centros al área. En esos momentos aparecía Sebastián Sosa, siendo vital para evitar en dos ocasiones claras de mano a mano, una de Claudio Yacob y otra de Ismael Quilez, el primero para Huracán.
Pero en ese mal momento de Independiente, a los 36 minutos, llegó la fortuna y el primero para el visitante. Luego de una llegada por el sector izquierdo de Silvio Romero, pase atrás y una serie de rebotes, llegó un remate débil de Alan Soñora. Sin embargo, la pelota se desvió en un futbolista de Huracán y le cambio la trayectoria al disparo, entrando en la red. 1 a 0 para Independiente, que no jugaba bien.
Así se esfumaron los primeros 45 minutos de partido. Partido parejo. Repartiéndose, por momentos, el dominio y las ocasiones claras de gol, para ambos lados
El complemento inició accidentado, con una patada de Ismael Quilez a Thomas Ortega a la altura de la rodilla, que Facundo Tello consideró que era para amarilla. Luego de esa jugada polémica, el encuentro siguió con la misma paridad en la que culminó.
Llegando a los 25 minutos de juego en el segundo tiempo, el partido era chato. Sorpresivo baje de intensidad por parte de Independiente, que no llegaba al área rival con peligro, peleaba el partido en la mitad de la cancha y se defendía ante un Huracán que, con muy poco, molestaba al Rey de Copas.
Ya el dominio era del local. Un declive futbolístico a lo largo del partido padecía Independiente. Cedió la posesión del balón y solo se replegaba en búsqueda de alguna contra que, a falta de 10 minutos para el final, no había llegado.
La falta de ideas y la escaza producción de juego del Rojo preocupa y mucho. En todo el complemento, los de Falcioni no patearon al arco y dejaron en plena tranquilidad a Marcos Díaz. Igual el rojo ganó y se llevó una victoria más que importante para seguir prendido con los de arriba.