Manchester City visitaba a Chelsea con la necesidad imperiosa de ganar para sostener la ilusión de pelear por el título de la Premier League ante un Liverpool que ya parecía tener el trofeo en el bolsillo. Y que se lo terminó llevando siete fechas antes del final.
En Anfield se festejó el golazo de Christian Pulisic, una escapada fantástica que generó el 1-0 de Chelsea sobre el City en Stamford Bridge y que puso a celebrar a Liverpool con el anhelado deseo de gritar campeón.
Al minuto 35, el estadounidense mostró su gran talento en velocidad en un contragolpe en solitario, pasó sin problemas la marca de Benjamin Mendy y no falló dentro del área en el mano a mano contra Ederson.
No obstante, la igualdad del City llevó tensión a la definición. El gran tiro libre ejecutado por Kevin De Bruyne, en el comienzo del segundo tiempo, dejó expectantes a los fanáticos Reds.
Con el partido sumido en un ida y vuelta infernal, Fernandinho evitó con su mano un gol seguro sobre la línea y, tras la revisión del VAR, fue penal y expulsión para el brasileño. Su compatriota Willian se hizo cargo del disparo desde los 12 pasos y marcó el tanto que terminó desatando el festejo en Liverpool.