Rosario Central le ganó a Deportivo Táchira 1-0, con un golazo de Emiliano Vecchio, y es el único equipo argentino que eliminó a un rival extranjero, entre Copas Libertadores y Sudamericana, y avanzó a cuartos de final.
En el cotejo de ida, por los octavos de final de esta Copa Sudamericana, Rosario Central había empatado 2-2 en Venezuela.
En este cotejo de vuelta, en Arroyito, Central mereció una diferencia más holgada. Arrinconó a Deportivo Táchira contra su área durante un alto porcentaje del partido y dispuso de varias situaciones para estirar el resultado. Mérito del arquero visitante y falta de puntería y certeza en los metros finales lo impidieron.
El gol llegó a los 42 minutos del primer tiempo, Vecchio recibió el pase del Pupi Ferreyra y avanzo verticalmente, evidenciado control y claridad para ir desairando rivales, al ingresar al área también dejó fuera de foco al arquero Varela y definió de zurda.
Christopoher Varela tuvo tres atajadas fabulosas ante intentos de luca Martínez Dupuy: tapándole un derechazo de aire en una acción acrobática del delantero, a los 39 minutos; y cubriendo arriba otro buen disparo del atacante, a los 45.
Y en el segundo tiempo el arquero venezolano volvió a lucirse ante un tiro de Martínez Dupuy, esta vez volando hacia un costado para desviarle el derechazo, a los 12 minutos.
Con Vecchio como referente, los intentos de Zabala y la movilidad y llegada de los otros delanteros y volantes, Rosario Central hegemonizó las mejores chances.
Táchira recién evidenció una leve reacción en los últimos veinte minutos. Tuvo una gran doble ocasión con un remate que desvió en Ávila pero encontró muy atento a Juan Pablo Romero para tapar; el rebote le quedó a Covea y su disparo pegó, a unos pasos de la línea de gol, en la espalda de Almada, a los 38 minutos.
El equipo del Kily González chocará en la fase siguiente con Bragantino de Brasil, que eliminó a Independiente del Valle de Ecuador.

